Por: Luis Miguel Herrera C. 15 mayo, 2014

El Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) busca alternativas para dar una solución a los transportistas de estudiantes, quienes piden igualdad con otros empresarios en cuanto al uso de sillas para menores.

Ayer en horas de la tarde, el viceministro de Transportes, Mauricio González, se reunió con parte de los representantes de propietarios de busetas para escuchar sus argumentos e inquietudes.

Esos empresarios alegan que el reglamento que los obliga a usar las sillas para niños en sus unidades deja por fuera a taxis y buses de transporte público, lo que implica “competencia desleal e ilógica”.

Jesús Campos, vocero de los transportistas, sostuvo que esa norma no se puede cumplir pues es imposible que el busetero ande las sillas, o que al llegar a la escuela se las entreguen a los niños para que carguen con ellas durante el día.

Además, dicen que disminuiría la capacidad de los microbuses.

Por su parte, Luis Solano, otro de los dueños de microbuses, expresó que ellos no entienden cómo se deja por fuera a un sector del transporte público.

“Accidente es accidente; los estudiantes también usan taxis y buses de transporte público. Dónde está la diferencia”, dijo Solano.

El viceministro aceptó que es un tema complejo pues está de por medio la seguridad vial de los menores y normas que cumplir.

El decreto que establece la vigencia de esta regulación se publicó hace una semana en el diario oficial La Gaceta, y establece las condiciones en las que se pueden evaluar el peso y la talla según el tipo de dispositivo, así como la obligatoriedad de su uso para niños que midan menos de 1,45 metros.