Visita tiene como fin reducir los riesgos por aumento de costos y atrasos en el proyecto

Por: Patricia Recio 27 octubre, 2014

El ministro de Obras Públicas y Transportes, Carlos Segnini, viajó a China para renegociar el contrato de ampliación de la ruta 32, que comunica San José con la provincia de Limón.

El proyecto para ampliar la ruta 32 a cuatro carriles, en los 107 kilómetros entre el cruce a Río Frío y Limón, costaría ¢485 millones. | JORGE NAVARRO
El proyecto para ampliar la ruta 32 a cuatro carriles, en los 107 kilómetros entre el cruce a Río Frío y Limón, costaría ¢485 millones. | JORGE NAVARRO

Segnini inició este lunes su viaje por ese país asiático, acompañado del viceministro de Infraestructura Mauricio González, con el fin de reducir riesgos por aumento de costos, atrasos y otras eventualidades que podría enfrentar el país si no se cumple el contrato firmado para la rehabilitación de dicha carretera.

Los jerarcas se reunirán con sus homólogos chinos y representantes del Banco de Exportación e Importación de China y de la empresa Harbour Engineering Company (CHEC) para renegociar lo pactado.

Mauricio González afirmó que los términos en los que está establecido el contrato actual, particularmente los plazos para la ejecución de las labores de diseño y las que tiene que cumplir el Estado (viabilidad ambiental, reubicación de servicios públicos y expropiaciones), "nos van a llevar en una ruta de conflicto con el contratista, al no poder ejecutar a tiempo lo estipulado".

"Esto nos coloca en una posición de riesgo inminente de incremento de costos y atrasos, por eso queremos asegurarnos que este proyecto salga bien", insistió el funcionario.

Durante su visita los funcionarios informarán al Ministro de Transportes de China y autoridades políticas sobre los procesos de diálogo que se han dado en Costa Rica sobre el tema de la ruta 32y las observaciones que el gobierno costarricense tiene sobre los contratos de préstamo y comercial.

Según un comunicado de prensa, se buscará ampliar el marco de cooperación entre ambos países, para desarrollar a futuro otras obras en materia de infraestructura y transportes necesarias para el país.

Otro de los objetivos de la visita es establecer una estrategia para cubrir costos no considerados en el contrato actual, entre lo que se incluye la necesidad de contar con una unidad fiscalizadora para administrar de manera adecuada el proyecto, así como los costos de relocalización de servicios públicos y el pago de expropiaciones con representantes del Banco de Exportación e Importación.

Mientras tanto, con la empresa CHEC la intención de aclarar la propiedad del anteproyecto, de manera tal que si no se lograra un acuerdo satisfactorio, este diseño preliminar de ampliación y rehabilitación pase a manos del Consejo Nacional de Vialidad (Conavi), luego de su respectivo pago.