Por: Diego Bosque 14 febrero, 2016

Cieneguita, LIMÓN. En marzo anterior, el presidente Luis Guillermo Solís viajó hasta el Caribe para inaugurar un parque en Cieneguita.

La obra, de ¢1.424 millones y financiada con el programa de bono comunal, incluía canchas de fútbol, baloncesto, varias plazoletas, un bulevar y una ciclovía, entre otros.

La ciclovía construida en Cieneguita de Limón está en el extremo sur de la playa, el sitio más afectado por la erosión. | ALBERT MARÍN.
La ciclovía construida en Cieneguita de Limón está en el extremo sur de la playa, el sitio más afectado por la erosión. | ALBERT MARÍN.

El objetivo del complejo era reactivar el comercio en el poblado y ofrecer espacios de esparcimiento a los jóvenes de la comunidad.

No obstante, menos de un año después, la inversión corre riesgo por el avance del mar sobre la costa caribeña.

En el extremo sur, el mar está a pocos metros de tocar el bulevar y la ciclovía.

La ejecución del proyecto estuvo a cargo de la Fundación Costa Rica-Canadá, que cobró el 5% del valor total del proyecto, segúin manifestó Juan José Umaña, gerente general de esa organización.

Rosendo Pujol, ministro de Vivienda, reconoció que no se efectuaron estudios técnicos previos para determinar si la construcción peligraba por la erosión costera.

El jerarca agregó que no se enteró hasta el año anterior de que no se habían realizado las evaluaciones oceanográficas. Sin embargo, asegura que pese a las condiciones actuales, valió la pena levantar las áreas recreativas en Cieneguita.

Sobre un eventual traslado de familias, Pujol expresó que hay que esperar para observar la evolución del fenómeno.

De acuerdo con Vivienda, el año anterior se pagaron ¢38 millones por trabajos de reparación en este parque.

Omar Lizano, oceanógrafo de la Universidad de Costa Rica, calificó como una torpeza haber invertido dinero en un sitio tan vulnerable ante las marejadas.

Justificación. La Fundación Costa Rica-Canadá sostiene que actuó como lo exigía la ley en el caso de Cieneguita, pues llevó a cabo varios estudios exigidos por las diferentes instituciones.

“Si usted me pregunta si se hicieron estudios oceanográficos, yo tengo que decirle que no, pero ninguna entidad del Estado nos los pidió.

Este proyecto se llevó a Setena (Secretaría Técnica Nacional Ambiental), al Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo y a la Municipalidad de Limón, y nadie nos pidió ese tipo de estudios”, aseveró Umaña.

Añadió que los oceanógrafos debieron advertir sobre los peligros antes de que se construyera el proyecto y no hasta ahora.