Por: Daniela Cerdas E. 5 noviembre, 2014

En al menos cinco informes, el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme) advirtió a la empresa Globalvia del riesgo de derrumbes en la carretera, a causa del debilitamiento de taludes.

Dentro de sus alertas, especificaron incluso la situación del tramo Atenas-Orotina, donde el sábado se produjo un deslizamiento que obligó al cierre de la vía hasta la medianoche del lunes.

Esto ocurrió a la altura del kilómetro 40 de la vía que une San José con Caldera. El cierre del tramo causó el congestionamiento de rutas alternas.

Roy Barrantes, coordinador de la Unidad de Gestión y Evaluación de Lanamme, afirmó que desde el 2010 han realizado evaluaciones anuales, mediante las cuales identificaron puntos vulnerables.

El derrumbe en el km 40 de la carretera San José-Caldera obligó a cerrar la vía desde el sábado hasta la medianoche del lunes. | LUIS NAVARRO
El derrumbe en el km 40 de la carretera San José-Caldera obligó a cerrar la vía desde el sábado hasta la medianoche del lunes. | LUIS NAVARRO

El especialista explicó que la debilidad en los taludes se produjo por lo que denominó “drenaje ácido”. Esto es agua ácida que sale de la piedra y va carcomiendo el material colocado sobre el talud y el talud mismo.

“Las acciones del concesionario no atienden este fenómeno que está debilitando los taludes. El concreto que usan ellos es más para erosión. Los taludes han empeorado con el tiempo y, cada invierno que pasa, se vuelven más propensos a colapsar, como ocurrió este sábado”, dijo Barrantes.

Ante estas declaraciones, ayer se consultó a Globalvia por medio de un correo eléctrico, mas no se obtuvo respuesta.

El último informe de Lanamme – entidad adscrita a la Universidad de Costa Rica– se presentó en abril. Según Barrantes, en sus conclusiones resaltan la urgencia de intervenir varios taludes.

“De no tomarse medidas en el corto plazo, el deterioro puede derivar en deslizamientos, con el consecuente peligro para los usuarios”, dice el documento.