Emergencia provoca pérdida de citas médicas, clases y amenaza negocios

Por: Diego Bosque 14 febrero, 2015

El Guarco. Sindy Sevilla y su esposo abrieron, el pasado 28 de enero, una cafetería en El Empalme (El Guarco) sobre la carretera Interamericana Sur.

El pequeño negocio pretendía que decenas de viajeros hicieran una parada. Sin embargo, el deslizamiento ocurrido el 29 de enero, en el kilómetro 37 de esa ruta, destruyó la ilusión de la pareja.

Los mismos apuros enfrentan los vecinos y empresarios de los cantones de Dota y Tarrazú (zona de los Santos) por el derrumbe, que cumple hoy 17 días, y mantiene cerrada la Interamericana Sur .

“Esperábamos, según estudios de mercado que hicimos, entre 25 y 30 personas por día, pero por el cierre solo recibimos, si acaso, dos o tres personas en todo el día (...) Es difícil, nos hemos planteado cerrar, al menos, por un tiempo”, comentó Sevilla.

Según varias personas consultadas por este diario, desde el cierre de la carretera, los tiempos de desplazamiento a Cartago y San José han aumentado hasta en una hora y media.

“Por ejemplo, si uno tiene una cita en Cartago, para un examen de sangre a las siete de la mañana, tiene uno que irse un día antes porque el primer bus es a las 5:15 a. m y esa cazadora está durando casi tres horas”, dijo Angélica Martínez, vecina de Dota.

Doña Angélica hacía fila ayer en el Ebáis de Santa María de Dota. Esperaba que no la enviaran a realizarse exámenes médicos a Cartago o San José, pues estos días no son buenos para trasladarse hasta allí.

Alejandro Durán, vecino de barrio La Estrella, aprovecha un camino alterno habilitado por el Conavi y la Municipalidad de El Guarco para pasar en su bicicleta y llegar a su trabajo. Desde el deslizamiento, su tiempo de desplazamiento aumentó en una hora. | RAFA MURILLO.
Alejandro Durán, vecino de barrio La Estrella, aprovecha un camino alterno habilitado por el Conavi y la Municipalidad de El Guarco para pasar en su bicicleta y llegar a su trabajo. Desde el deslizamiento, su tiempo de desplazamiento aumentó en una hora. | RAFA MURILLO.

“Es complicado, uno tiene que tener carro o alguien que lo lleve, porque en bus se tarda mucho y el camino alterno es peligroso, muy angosto y a uno le da miedo un accidente”, añadió la mujer.

Los estudiantes universitarios de la zona también están pagando las consecuencias del deslizamiento.

“Mi hija estudia Criminología en el Colegio Universitario de Cartago, va tres días a la semana y cuando entra por la mañana, debe quedarse donde una señora que le está dando posada en Cartago porque no le daría tiempo de irse desde acá”, afirmó Rita Serrano, vecina de Tarrazú

De acuerdo con cálculos de la Municipalidad de Dota, 150 jóvenes viajan todos los días a universidades en Cartago y San José.

Incertidumbre. Mientras los pobladores de los Santos se las ingenian para llegar a tiempo a sus destinos, la maquinaria contratada por el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) trabaja en reabrir la carretera.

Nadie en la zona sabe qué está haciendo el Conavi para rehabilitar la vía, ni cuándo se solucionará el problema.

Leonardo Chacón, alcalde de Dota, aseguró que hasta ahora no han recibido información del Conavi o el MOPT sobre las obras que se realizan.

“Le pedimos al Conavi que abra la vía lo más pronto posible, al menos un carril, para no tener que dar la vuelta por Frailes o Corralillo”, expresó el alcalde.

Roberto Mata, gerente de Coopedota, comentó que han esperado un tiempo prudencial para pedir respuestas a las autoridades, pero agregó que si no tienen información la próxima semana, buscarán reunirse con los encargados del Conavi.

“Sabemos que este deslizamiento fue un accidente, algo que se escapa del control del Gobierno y, por eso, hemos esperado un tiempo para dar chance”, añadió Roberto Mata.

Según Coopedota, los gastos en transporte aumentaron un 10% desde el cierre de la vía.

La Nación trató de hablar con Édgar May, vocero del Conavi, pero su oficina de prensa comunicó que estaba en una encerrona.

En un correo electrónico, Conavi detalló que trabajan en estabilizar un talud para abrir dos carriles temporales y normalizar el paso por la Interamericana.