Por: Diego Bosque 24 julio, 2014

El Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) desconoce la cantidad y, en especial, la calidad del agua que ofrecen 320 Asociaciones Administradoras de Sistemas de Acueductos y Alcantarillados Sanitarios (Asadas) a más de 164.000 guanacastecos.

Yamileth Astorga, presidenta ejecutiva del AyA, consideró grave la falta de información con respecto a los acueductos rurales.

“No hay un diagnóstico sobre la situación de los acueductos comunales en este momento en el AyA; eso es gravísimo”, comentó Astorga.

Según el AyA, en Guanacaste operan 320 Asadas que representan 36.000 conexiones para 164.000 personas.

Además, la institución reconoce que no tiene datos sobre el volumen de agua que manejan dichas Asadas por año.

La mayoría de estas Asadas están conformadas por pobladores sin formación sobre manejo, gestión y control de calidad del recurso hídrico.

Olger Rojas, decano de la Universidad Nacional (UNA) en la Región Chorotega, indicó que solo en Nicoya existen 92 Asadas, de las cuales solo el 10% hace estudios periódicos para determinar la calidad del líquido que brindan a la población.

Por ejemplo, desde hace más de un año los habitantes de Cañas y Bagaces reciben agua con niveles de arsénico superiores a los permitidos. Esa sustancia es un elemento químico que resulta tóxico para los humanos.

En enero de este año, el AyA contrató una empresa para instalar equipos que bajaran las cargas de arsénico sobre el agua.

En principio, la presencia de arsénico en el agua afectó a casi 40.000 habitantes.

Ante esta situación, la sede de la UNA en Liberia abrirá, a partir de 2016, la carrera de Ingeniería en Recursos Hídricos.

En el precario Martina Bustos en Liberia, los vecinos deben conectar mangueras a tubos públicos para llevar agua a sus casas. | ALBERT MARÍN
En el precario Martina Bustos en Liberia, los vecinos deben conectar mangueras a tubos públicos para llevar agua a sus casas. | ALBERT MARÍN

“Esta carrera está dirigida a formar profesionales en el tema del recurso hídrico, que es un tema muy sensible en esta región”, enfatizó Rojas.

La institución ya posee los laboratorios básicos y acaba de inaugurar el Centro de Recursos Hídricos para Centroamérica y el Caribe (Hidrocec).

“La idea de este centro es contribuir al análisis y control de calidad del líquido que ofrecen las Asadas a sus abonados”, añadió.

Andrea Suárez, coordinadora del Hidrocec, señaló que están realizando una investigación para conocer los hábitos de consumo hídrico y la calidad de agua que reciben los guanacastecos en sus casas.

“Queremos conocer el consumo de agua, incidir sobre los hábitos de consumo e intervenir para mejorar el uso eficiente del agua”, manifestó Suárez.

Cabeceras. Las únicas personas que reciben agua potable en Guanacaste son los vecinos de las cabeceras de cantón y lugares de alta demanda turística. Esos sitios son atendidos por el AyA.

Según cifras de esa institución, en esa provincia registran 57.000 abonados, lo cual equivale a 234.000 beneficiados.

De acuerdo con el AyA, en Guanacaste se consumen 2,1 millones de metros cúbicos por mes.

“Guanacaste no se vino abajo por la crisis inmobiliaria, Guanacaste se vino abajo por la escasez de agua. No podemos seguir así”, criticó Priscila Solano, presidenta de la Cámara de Turismo de Guanacaste.

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