Por: Manuel Herrera 5 octubre, 2014

La empresa Industrias Infinito descartó ayer apelar el embargo de seis propiedades ordenado por los juzgados Primero Civil y Tercero Civil de San José.

“La compañía hará todo lo que indique el Tribunal. En todos los casos hemos cumplido con las decisiones de los jueces y esta no será la excepción”, dijo la firma, mediante un correo electrónico.

Ambos juzgados acogieron las gestiones por ¢118 millones que presentaron los profesores universitarios Nicolás Boeglin y Jorge Arturo Lobo, quienes reclaman el dinero por concepto de costas de los juicios que enfrentaron y ganaron.

El embargo ordenado por los jueces es por ¢118 millones. | ARCHIVO
El embargo ordenado por los jueces es por ¢118 millones. | ARCHIVO

La minera acusó a Boeglin y Lobo del delito de difamación por criterios que ellos emitieron en torno al proyecto de la mina Crucitas, que Infinito desarrollaba en Cutris de San Carlos.

Las afirmaciones señaladas por Industrias Infinito aparecieron en el documental El oro de los tontos.

No obstante, los profesores universitarios fueron absueltos por las autoridades judiciales desde marzo del año anterior.

La minera también querelló por difamación al diputado del Frente Amplio, Edgardo Araya.

En respuesta a una consulta realizada por este diario, la empresa dijo que sigue en el país y que está a la espera de una resolución del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi), con la que espera recuperar la inversión hecha aquí.

Infinito hace alusión a una consulta elevada al Ciadi, en torno a la sentencia dictada por el Tribunal Contencioso en noviembre del 2010 y que confirmó la Sala I de la Corte Suprema de Justicia, que anuló la concesión para la mina Crucitas.

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