Por: Alberto Barrantes C. 12 abril, 2014

Más allá de participar en misas y asistir a procesiones, la Iglesia católica invita a que los feligreses vivan la Semana Santa mediante el perdón, la reconciliación con Dios y ayuden a los más necesitados.

“No podemos dejar que esta semana se convierta en tiempo de simples tradiciones. Cada uno de los momentos fuertes de la celebración, nos conducen a encontrarnos con la fuente de todo amor y consuelo”, manifestó el arzobispo de San José, José Rafael Quirós.

Las actividades de la Semana Mayor, en la catedral metropolitana arrancan este 13 de abril con el Domingo de Ramos, donde se conmemora la entrada de Jesús al pueblo de Jerusalén, donde fue condenado a muerte.

“Con su entrada, descubrimos su decisión de hacer triunfar el bien sobre el mal, la humildad sobre el orgullo humano, resaltar la manifestación de Dios en los humildes y humillados”, dijo el arzobispo.

Solidaridad. Como ejemplo de la compasión con las personas más necesitadas, el miércoles 16 de abril, a las 8:30 a. m., los trameros del Mercado Central de San José harán un huerto de frutas, verduras y alimentos no perecederos.

La recolección se entregará a adultos mayores pobres, niños huérfanos, enfermos y en población de extrema necesidad.

“Nos conduce a la experiencia de que la donación lleva a dar sentido a nuestra vida; esto, desde el mismo amor del Señor, que es la fuente de todo gozo”, explicó.

Durante el Miércoles Santo habrá misas y confesiones a partir de las 8 a. m. hasta las 5 p. m.

“La confesión es la reconciliación con Dios y con el hermano. Por eso motivamos a los feligreses a que se acerquen al sacramento”, dijo el sacerdote Jorge Salazar.

El Jueves y Viernes Santos, los templos católicos conmemoran el camino al calvario del hijo de Dios y el domingo, se celebra la misa de la Resurrección.

El papa Francisco, en su mensaje de Cuaresma, también enfatizó en la importancia de que esta época sea de reflexión y de ayuda a las personas más necesitadas.

“En los pobres y en los últimos vemos el rostro de Cristo; amando y ayudando a los pobres, amamos y servimos a Cristo”, dijo el Papa.