Por: Esteban Mata Blanco 1 octubre, 2014

El presidente Luis Guillermo Solís pidió racionalidad a los actores políticos y sociales a la hora de debatir sobre el Presupuesto de la República para el 2015.

El mandatario señaló ayer en conferencia de prensa que le parecía interesante la atención que se le ha dado a la discusión del plan de gastos del sector público.

“Nunca antes, nunca antes, y tengo 57 años de vida, el presupuesto había recibido la atención y prioridad que tiene este año: ¡extraordinario, porque antes no era así!”, afirmó Solís.

El presidente cuestionó la manera en que se ha abordado el plan de gastos en el Congreso, donde, según dijo, hay diputados de oposición y del oficialismo que actúan “como si aquí se estuviera acabando el mundo”.

Solís regresó el domingo de una gira por Estados Unidos, donde participó en la 69.ª Asamblea General de las Naciones Unidas y en reuniones en procura de atraer d inversiones, organizadas por la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (Cinde).

Durante las últimas semanas, diputados como Ottón Solís, del oficialista Partido Acción Ciudadana (PAC), y de las bancadas de los partidos Movimiento Libertario, Liberación Nacional (PLN) y Unidad Social Cristiana (PUSC) han pedido recortes al plan de gastos de ¢7,9 billones.

La Comisión de Asuntos Hacendarios de la Asamblea Legislativa es la encargada de discutir el plan de gastos. La preside Ottón Solís. | MELISA FERNÁNDEZ
La Comisión de Asuntos Hacendarios de la Asamblea Legislativa es la encargada de discutir el plan de gastos. La preside Ottón Solís. | MELISA FERNÁNDEZ

Los legisladores, e incluso la Contraloría General de la República, piden al Gobierno que se reduzca el Presupuesto en al menos ¢300.000 millones, con el propósito de disminuir el déficit fiscal, que amenaza con llegar a un 6%.

Las intenciones de recorte se justifican en el tanto calificadoras de riesgo internacionales como Moody’s han cuestionado las políticas fiscales del Gobierno, bajando la calificación del país.

No obstante, Solís asegura que, pese a la calificación negativa de Moody’s y la alarma que vive el país, en EE. UU. lo recibieron con respeto y confianza en sus políticas económicas, que incluyen una propuesta para modificar el impuesto de ventas con el fin de convertirlo en impuesto al valor agregado (IVA) y una reforma al gravamen sobre la renta.

“Hay una confianza y tranquilidad frente a un Gobierno que asume las responsabilidades que le corresponden con madurez y sensatez”, aseveró el presidente.

En esta línea, Solís pidió serenidad a los actores políticos y sociales a la hora de abordar la discusión del plan de gastos que por ley debe estar aprobado el 30 de noviembre.