Por: Álvaro Murillo 23 julio, 2014

El primer proyecto de ley confeccionado en el gobierno de Luis Guillermo Solís se presentó ayer a la prensa: reglas para las casas de empeño, con el fin de limitar la venta de los objetos robados.

El ministro de Seguridad, Celso Gamboa, lo explicó junto al presidente Solís, con el argumento de que se necesita atacar los delitos contra la propiedad, que son “el talón de Aquiles” de la seguridad en el país.

Si el proyecto de ley se aprobara, las casas de empeño deberán llevar un registro de las personas que venden, compran o cambian artículos, además de informar sobre las tasas de interés con que prestan, así como dar factura por cada bien que comercializan.

“Si continúan dándose robos es porque hay gente comprando bienes robados”, dijo el jerarca sobre el plan, que aún no ha formalizado ante los diputados.

La propuesta, que consta de seis capítulos, establece que las casas de empeño solo pueden operar de 8 a. m. a 5 p. m., para evitar que reciban objetos robados por la noche.

Los propietarios de esos comercios deben inscribirse en su municipalidad, las superintendencias de Valores y Entidades Financieras cuando proceda, y no pueden tener antecedentes delictivos.

El proyecto también les da potestad a las municipalidades para supervisar y examinar ese tipo de actividades. Establece sanciones económicas a quienes la incumplan la ley. Además, las casas de empeño solo podrán recibir artículos adquiridos 15 días antes o más.