Segundo ‘destino’ fue volver a empresas y luego consultorías u organismos foráneos

Por: Álvaro Murillo 26 octubre, 2014
La mayoría de los ministros que acompañaron a Laura Chinchilla en su gestión se dedican a actividades privadas. | ARCHIVO
La mayoría de los ministros que acompañaron a Laura Chinchilla en su gestión se dedican a actividades privadas. | ARCHIVO

Édgar Ayales consume a miles de kilómetros, en medio de sus consultorías, cada noticia sobre los asuntos fiscales que hasta mayo tuvo a su cargo como Ministro de Hacienda. Mario Zamora disfruta sus ocho períodos de vacaciones acumulados para hacer su tesis doctoral y volver a la Defensoría. Mientras, Manuel Obregón intenta recuperar proyectos abandonados y piensa que talvez ser Ministro de Cultura no fue lo mejor. Solo talvez.

Mayi Antillón ahora impulsa su empresa. “Uno queda con muy buenos contactos”, cuenta después de pasar unas largas vacaciones en Madrid lejos de las noticias políticas. También quiso un descanso Leonardo Garnier antes de volver como profesor en la Universidad de Costa Rica, junto a su amigo Roberto Gallardo (exministro de Planificación), que también tiene plaza universitaria y, como otros, participó en los dos últimos gobiernos.

Así cada uno se va buscando la vida, mayoritariamente en el sector público, en plazas en propiedad que ejercían antes de entrar al gobierno de Laura Chinchilla, mientras otros retornaron a las consultorías o el ámbito privado. En común, sin embargo, todos tienen una circunstancia no profesional: volver con la familia.

Un repaso hecho por este medio permite concluir que al menos 12 jerarcas del gobierno de Chinchilla se mantienen en el sector público, aunque en tareas distintas. Entre estos están cuatro que volvieron a la academia y tres que ahora son diputados, por supuesto los tres del Partido Liberación Nacional (PLN).

Otros ministros o presidentes de instituciones volvieron a sus plazas en propiedad en instituciones y solo uno fue nombrado en este gobierno: el excanciller Enrique Castillo está por asumir el cargo de embajador en Londres.

Así varios se han ido acomodando después de un período que la mayoría califica como “un paréntesis en la vida”, en la que marginan sus profesiones, amistades, familias y pasatiempos para ejercer puestos que, sin embargo, suelen ser anhelados.

Dicen que el desgaste es tremendo, pero que lo hacen por servir al país, como suelen argumentar. Dicen también, que ahora ven beneficios como los contactos que obtuvieron por los cargos y la experiencia para manejar situaciones de crisis casi de manera permanente.

A algunos esa experiencia le puede haber resultado útil para nuevas funciones. Quizás sea el caso de Luis Dobles, que dejó el puesto de presidente del Instituto Costarricense de Pesca (Incopesca) y ahora es asesor legal de empresarios camaroneros, como consta en actas de la Asamblea Legislativa .

Pocos exministros o exjerarcas, sin embargo, aceptan tener actividad política ahora.

Es el caso de Carlos Roverssi, Roberto Gallardo y, por supuesto, de los tres que son diputados. A ellos se sumaría la propia expresidenta Laura Chinchilla, que ha participado en actos de su PLN, lo que combina con sus viajes para dar charlas en seguridad, género y gobernabilidad. Estuvo en Estados Unidos, México y esta semana fue a Marruecos, contó Roverssi.

Algunos se aislaron de las noticias políticas y otros no pudieron o no quisieron desconectarse.

Otros incluso mantienen una actividad intensa en redes sociales en defensa de críticas al gobierno de Chinchilla o para exaltar lo que consideran sus logros. Entre ellos están Roverssi (jefe de asesores legislativos del PLN), Francisco Chacón, Gallardo y Garnier.

Algunos se siguen viendo en actividades sociales por separado o en grupo, y participan de conversaciones colectivas por Whatsapp, pero no siempre es política.

Etiquetado como: