Por: Álvaro Murillo 3 noviembre, 2014
Solís posó con dueños de mascotas como este bull terrier. | PRESIDENCIA
Solís posó con dueños de mascotas como este bull terrier. | PRESIDENCIA

Decenas de activistas contra el maltrato a los animales llegaron ayer a la Casa Presidencial a cobrar el apoyo que dieron en campaña a Luis Guillermo Solís y que se convirtió en una de las banderas de su propuesta, en favor de “nuestros hermanos menores”.

Exigían una revalidación del compromiso asumido por Solís de impulsar un proyecto de ley vigente en la Asamblea Legislativa y no se fueron con las manos vacías.

El mandatario prometió que incluirá la iniciativa en la lista de prioridades del Poder Ejecutivo para las sesiones que los diputados lo discutan en diciembre, cuando se inicia el periodo de sesiones cuyo contenido lo determina Solís.

El proyecto establece penas más duras para el maltrato a animales, incluso con cárcel. “Se impondrá de uno a seis años de prisión a quien intencionalmente causare la muerte con dolor y sufrimiento a animales; los lesionare, torturare o agrediere; propiciare espectáculos públicos o competencias donde se maten, hieran o torturen animales; realizare actos de zoofilia en los que se viole y abuse sexualmente de animales. La pena máxima podrá ser aumentada en un tercio cuando la conducta se cometa con el concurso de dos o más personas”, se lee en el proyecto.

En la reunión de ayer participaron la viceministra Elena Quesada y Bernardo Jaén, director del Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa), además de Marcela Guerrero, diputada que se comprometió a cabildear el proyecto en la Asamblea Legislativa.

Los manifestantes pidieron a Solís actuar con urgencia, pero este contestó que, aunque está dando la prioridad al tema, no se puede actuar con la celeridad deseada ni en este ni en otros asuntos que también son importantes en su gobierno. Además, esto implica un cambio cultural en el país, subrayó.