Legislador cercano al presidente Solís afirma que fundador del PAC los divide

Por: Esteban Mata Blanco 23 agosto, 2014

El diputado Víctor Morales Zapata resumió el conflicto que tiene partido en dos al oficialismo en un solo nombre: Ottón Solís.

Tres meses y tres semanas después de asumir la curul, Morales Zapata todavía no se desempeña como legislador del Partido Acción Ciudadana (PAC). En su contra aún pesa una sanción del tribunal ético de la agrupación, que lo suspendió por un año en enero pasado.

El congresista asegura que sufre una persecución impulsada por el fundador del PAC, tres veces candidato presidencial y hoy diputado por segunda ocasión, Solís.

Para Morales, las críticas hacia él le han generado una factura política al gobierno de Luis Guillermo Solís, quien ha visto a su bancada legislativa dividirse por las disputas internas del oficialismo.

Pero el diputado Solís no lo ve así, y recuerda que a Morales le fue pedida la renuncia a su diputación, no solo por parte de los asambleístas del PAC, sino por el propio Luis Guillermo Solís, en los últimos días del pasado diciembre.

Sin embargo, la animadversión hacia Morales se mantiene y recientemente el tribunal ético decidió dejar en firme la sanción de un año que lo separa del Partido.

Al legislador se le cobra el haber ocultado una denuncia en su contra que data de 1994, por supuestos manejos irregulares de recursos del Instituto Nacional de Fomento Cooperativo (Infocoop).

La denuncia no fue a juicio pues se llegó a una conciliación.

Aún así, el pasado no perdona. Poco después de que Morales salió elegido como candidato a diputado el año pasado, Ottón Solís presentó la queja ante las autoridades partidarias por ese caso.

En este sentido, Morales considera que el motor de la molestia proviene exclusivamente de Ottón Solís. Así lo resaltó en una conversación con La Nación , de la cual se extrae este diálogo.

¿Qué es lo que pasa en el PAC con usted? ¿Por qué una parte del Partido no lo quiere?

Yo soy, en este momento, un reflejo de situaciones no deseadas, una suma de factores donde confluyen intereses distintos. Está pesando mucho la génesis de lo que hoy es el gobierno de Luis Guillermo Solís; una génesis donde, como parte de la estrategia, se planteó una candidatura que sumara todos los factores de poder del PAC (...), una suma que se quiso hacer fue la suma de don Ottón Solís.

¿Lo apoyó por cálculo?

No, no. Porque la meta de ganar el Gobierno pasaba por entender que dentro del mismo PAC había una base electoral muy diversa. Por un lado, estaban liderazgos que respondían a otros compañeros, entre esos, el liderazgo real de don Ottón Solís. Pero, a pesar de que lo sumamos en la papeleta, no lo pudimos sumar en la campaña.

¿Por qué?

Lo que yo puedo decir al día de hoy es que don Ottón siempre se resistió a apoyar a Luis Guillermo Solís. Y permítame decirle lo siguiente: esa resistencia fue evidente en la falta de participación que, para su altura, debió haberse manifestado. Don Ottón nunca pensó que Luis Guillermo fuera a resultar presidente, y menos con un resultado contundente.

Discordia en casa. Morales asegura que durante la campaña, él y un grupo de asesores, entre los que incluyó al actual ministro de la Presidencia, Melvin Jiménez, insistieron ante Luis Guillermo Solís para incluir a Ottón Solís en la papeleta.

No muy lejos, apenas cruzando el pasillo, en el salón de sesiones del plenario, Ottón Solís lleva un día normal como diputado. Hace dos semanas, había abandonado la reunión de fracción del PAC cuando Morales Zapata intentó incorporarse a la cita de la bancada.

A Solís lo siguieron cuatro congresistas más, de los 13 que componen esa representación legislativa, asegurando que, mientras no se resuelva la situación de Morales, no se reunirían con él, aunque fuera en la misma mesa oficialista.

Morales dejó en manos de la Sala IV la resolución de su problema, pues asegura que agotó la vía interna en el partido de gobierno. Mientras tanto, la división se profundiza y las aguas siguen agitadas.