La Dirección de Migración establecerá un centro de detención temporal en la zona sur, para detener a todo migrante que sea detenido en territorio costarricense

Por: Aarón Sequeira 16 abril, 2016
Decenas de migrantes africanos están apostados en la calle, al frente de la Delegación Policial de Paso Canoas, a la espera de que los dejen pasar para seguir camino a Estados Unidos. Luego de entrar a Costa Rica desde Panamá en situación irregular, este país no los quiere recibir de vuelta.
Decenas de migrantes africanos están apostados en la calle, al frente de la Delegación Policial de Paso Canoas, a la espera de que los dejen pasar para seguir camino a Estados Unidos. Luego de entrar a Costa Rica desde Panamá en situación irregular, este país no los quiere recibir de vuelta.

El Gobierno de Costa Rica anunció esta tarde, poco antes de las 4 p. m., que colocará un toldo y una batería de servicios sanitarios en el puesto fronterizo de Paso Canoas, para asegurarles las condiciones humanitarias básicas a los africanos varados en el punto exacto entre Panamá y Costa Rica.

En ese punto, se encuentran ya cerca de 500 personas procedentes de diferentes países de África, desde Congo, hasta Mali, Burkina Faso, Senegal, Ghana y Guinea, quienes entraron ilegalmente a Costa Rica.

Esos africanos duermen en el suelo, en la calle, y se bañan a como puedan, al menos hoy aprovechando las fuertes lluvias caídas pasado el mediodía en la región.

Además de la batería sanitaria y el toldo administrados por la Cruz Roja Costarricense, el Poder Ejecutivo indicó que la Dirección de Migración y Extranjería instalará un centro de detención en la zona sur, a donde enviarán a todo inmigrante ilegal que ubiquen ya bien adentro de territorio costarricense.

Según el comunicado en que informaron de estas decisiones, el Gobierno considera que son "fuertes medidas para abordar el ingreso de migrantes irregulares cubanos y extracontinentales (para referirse a los cubanos) en estricto apego a las normas nacionales e internacionales, así como con absoluto respeto a los derechos humanos, la seguridad nacional y la salubridad pública".

En cierta forma, la decisión gubernamental llega como respuesta a la declaración del ministro de Seguridad panameño, Rodolfo Aguilera, para quien Costa Rica "probablemente" violó los derechos de los migrantes africanos, al intentar expulsar de su territorio a cerca de 200 inmigrantes.

"La Convención Interamericana de Derechos Humanos establece sobre el derecho de circulación y residencia que está prohibida la expulsión colectiva de extranjeros", dijo Aguilera a un medio panameño.

Más presencia policial. El Ejecutivo anunció que reforzó la presencia policial en la zona, con el objetivo de impedir el ingreso de los inmigrantes ilegales.

"La Fuerza Pública y la Policía de Migración detendrán a los inmigrantes irregulares que intercepten dentro del territorio nacional, a quienes se les iniciará el trámite migratorio de deportación", informó la Casa Presidencial.

A los detenidos se les enviará a un centro temporal de detención, con espacios separados para hombres y para mujeres. En caso de que se detengan adultos con niños, estos serán enviados a un centro de atención del Patronato Nacional de la Infancia.

"El Gobierno retiera que atenderá la situación de los migrantes irregulares cubanos y extracontinentales con absoluto respeto a la legislación nacional e internacional y con estricto apego a las normas de protección de los derechos humanos, como es nuestra tradición", destaca en el comunicado del Ejecutivo.

Aunque Nils Ching, comisionado de la Policía al cargo de la situación en Paso Canoas, indicó que a este momento no han recibido reportes de robos ni violencia de ningún tipo que implique a los africanos detenidos en la pura raya fronteriza, el comunicado del Gobierno asegura que no tolerará vandalismo, bloqueos, violencia o desorden "que pongan en riesgo a la población".