Exvicepresidenta cuenta con el apoyo de 10 países, entre ellos, México, Chile, Brasil, Panamá, Ecuador y Honduras

Por: Natasha Cambronero 29 enero, 2015

El Gobierno cabildea en la III cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), para conseguir los cuatro votos que le faltan para elegir a la exvicepresidenta, Elizabeth Odio, como jueza de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Según el canciller Manuel González, el número mágico para alcanzar esa designación es 14 y a la fecha se cuanta con el apoyo de nueve países además de Costa Rica; se trata de Chile, México, Guatemala, República Dominicana, Honduras, Ecuador, Uruguay, Panamá y Brasil.

Con ese objetivo, Odio ha participado en todas las reuniones paralelas que ha sostenido el presidente Luis Guillermo Solís, en el marco de la cumbre que tiene como sede el centro de eventos Pedregal en Belén de Heredia.

Ella participó en las bilaterales con los presidentes Michelle Bachelet de Chile, Michel Martelly de Haití y Juan Manuel Santos de Colombia, así como, en las citas con la primera ministra de Jamaica, Portia Simpson y el secretario de la Comunidad de Estados Caribeños (Caricom), Irwin Larocque.

González asegura que el Gobierno impulsa la candidatura de Odio por su "trayectora intachable" y para darle a la Corte equilibrio en cuanto a género, porque actualmente no hay una sola mujer jueza.

"Orgullos presentamos a doña Elizabeth a la comunidad interamericana, es una candidatura de grandes quilates", expresó el canciller.

El cabildeo no se reducirá solo a esta cumbre de la Celac, sino que el país promoverá a la también exprocuradora en todas las citas internacionales en las que participe antes de la elección programada para junio próximo en Haití, durante la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA).

La búsqueda de apoyos las inició el país desde setiembre del año pasado.

Elizabeth Odio no solo ha sido vicepresidenta de la República (durante la administración de Miguel Ángel Rodríguez (1998-2002) y procuradora, sino también jueza del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia y de la Corte Penal Internacional.