AyA logró normalizar el servicio antes de las 5 p.m. abasteciendo con líquido de tanque ubicado en Escazú

Por: Natasha Cambronero 7 septiembre, 2014

Una fuga en la tubería que pasa sobre el río Cucubres dejó este domingo sin agua a los vecinos de Desamparados, en particular a quienes habitan en el cantón central, Calle Fallas, San Rafael Arriba y la parte baja de San Miguel.

Las filas con ollas, peroles y envases plásticos se hacían largas con cada viaje de los camiones cisterna. Estos repartieron agua ayer en varios sectores de Higuito de San Miguel de Desamparados. | GRACIELA SOLÍS
Las filas con ollas, peroles y envases plásticos se hacían largas con cada viaje de los camiones cisterna. Estos repartieron agua ayer en varios sectores de Higuito de San Miguel de Desamparados. | GRACIELA SOLÍS

El servicio se normalizó antes de las 5 p.m. después de que el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) tomara la decisión de suministrar el líquido desde otro tanque, el de Bello Horizonte en Escazú.

Según el subgerente del AyA, Eduardo Lezama, solo quedan unas 300 personas sin agua, se trata de los habitantes de la comunidad donde está el tanque "La Pelota" -que abastece a Desamparados-, y que se tuvo que cerrar por la ruptura en una unión de la tubería.

Este domingo el Instituto no pudo resolver el problema y será hasta el lunes a las 4 a.m. cuando se procederá a traer la draga con la que se limpiará el cauce del río Cucubres, para poder reparar la tubería.

"En este momento hay agua, tal vez no con la presión acostumbrada. Mañana antes del medio día esperamos que la cuadrilla repare el problema, lo que más dificulta el trabajo es la limpieza de la quebrada", explicó Lezama.

Agregó que la fuga se debió a las fuertes lluvias de los últimos días, que ocasionó una crecida en los ríos y el arrastre de desechos sólidos que afecta con el peso a las tuberías.

Lezama también dijo que las interrupciones en los servicios se vienen registrando desde el sábado, debido a rupturas en las tuberías. La primera de las fugas se logró resolver a la brevedad. Mientras que la segunda ocurrió durante la madrugada de este domingo y requirió cerrar el paso del tanque "La Pelota", pues estuvo a punto de darse un desacople en una de las uniones.

“El principal problema es que la gente no aprende y sigue tirando basura y desechos a los ríos”, expresó Lezama.