Por: Alberto Barrantes C. 9 julio, 2014

Los finqueros que reclaman terrenos también montaron su campamento en una propiedad privada, donde cocinan ollas de arroz con pollo y tienden colchonetas para pasar las noches.

Allí lograron mantener en pie de lucha a unas 150 personas.

Los no indígenas niegan que ellos hayan quemado los ranchos de las comunidades bribri en Salitre de Buenos Aires, Puntarenas, y reclaman que las tierras que ocupan les pertenecen desde hace más de tres décadas.

“Aquí todos somos amigos de los indígenas. Ellos trabajan como peones en algunas fincas, organizamos fiestas con todos los chiquitos. Aquí no hacemos diferencias ni maltratamos a nadie”, aseguró Álvaro Solís.

Frente a la propiedad donde están reunidos los finqueros fue que el domingo instalaron un bloqueo con grandes cantidades de tierra para cerrar el paso hacia la comunidad indígena de Cebror.

“Nosotros nos vamos siempre y cuando nos indemnicen. Es muy bonito que somos los que pagamos impuestos al Estado y que ahora nos quieran venir a sacar de las tierras. Hay un grupito pequeño de indígenas que son los que quieren invadir tierras”, reclamó Eduel Díaz.

Kenneth Sibaja expresó su molestia por las acusaciones de que causó los hechos violentos.

“Que alguien nos pruebe que fuimos nosotros. En el reporte de la Fuerza Pública solo se señala que los hechos fueron protagonizados por personas no indígenas, pero no dice quiénes”, alegó el finquero de la zona.

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