Familias no pueden heredar terrenos ni hacer reparaciones a sus viviendas

Por: Alberto Barrantes C. 20 mayo, 2014
Vianney Morera, del proyecto Nueva Cinchona, en Alajuela, dice estar molesto por no poder heredar ni reparar su vivienda. | GESLINE ANRANGO
Vianney Morera, del proyecto Nueva Cinchona, en Alajuela, dice estar molesto por no poder heredar ni reparar su vivienda. | GESLINE ANRANGO

El Congreso anterior no logró aprobar un proyecto de ley que daría el título de propiedad a 381 familias que perdieron su vivienda tras un terremoto o una inundación.

Después de las tragedias, estas víctimas fueron reubicadas en casas que, aunque les fueron asignadas como “propias”, a la fecha pertenecen a la Comisión Nacional de Emergencias (CNE).

Eso quiere decir que, pese a ser dueñas de nombre, no pueden heredar el terreno ni hacer ninguna reparación en las casas.

“El proyecto quedó varado y llevamos años en espera, sin que nos solucionen. Esto impide heredar la casa a un familiar y hacer reparaciones”, dijo Ana Cambronero, líder comunal en Nueva Cinchona, ubicada en Sarapiquí de Alajuela.

La Ley Nacional de Emergencias y Prevención del Riesgo prohíbe a la CNE donar sus terrenos y viviendas a personas físicas que son beneficiarias de los proyectos.

En Nueva Cinchona hay 91 familias en espera, pero ocurre lo mismo en Río Azul (La Unión), Matina (Limón), Bebedero (Bagaces), Las Brisas (Corredores), Golfito y Parrita (Puntarenas), y San Francisco (Cartago).

Las 91 familias de Nueva Cinchona esperan desde hace cinco años el título de propiedad de sus viviendas, tras el terremoto. | GESLINE ANRANGO
Las 91 familias de Nueva Cinchona esperan desde hace cinco años el título de propiedad de sus viviendas, tras el terremoto. | GESLINE ANRANGO

Para resolver esta situación, el Poder Ejecutivo presentó a los diputados un proyecto de ley que permite hacer el traspaso de la propiedad a esas 381 familias.

La ley autorizaría a la Comisión a utilizar los servicios de los notarios que considere necesarios para el traspaso de los terrenos adquiridos previo al 31 de agosto del año 2013, en el marco de una declaratoria de emergencia.

El presidente de la CNE, Iván Brenes, asegura que el proyecto debe ser un tema prioritario en el Congreso, por lo que esperan reunirse con las diferentes bancadas en las próximas semanas.

“Son familias que están a la espera. Entre las prioridades, queremos plantear acercamientos con las bancadas para sensibilizar y presentar la necesidad de que el proyecto se retome”, dijo Brenes.

Limitaciones. Las familias se quejan de que, luego de la tragedia, habitan en casas de las que no se sienten dueñas debido a que no tienen el título de propiedad.

“Es frustrante porque no podemos hacer la cochera para el carro; hay familias que necesitan construir divisiones en los cuartos y no hay ningún permiso de construcción porque nosotros no somos los titulares de esas viviendas”, dijo Lady Salazar, presidenta de un grupo vecinal de Nueva Cinchona.

En el texto que presentó el Ejecutivo en noviembre del 2013 se reconoce la lentitud del proceso.

“Las viviendas que han sido adquiridas por la CNE se compraron con el fin de reubicar casas destruidas por inundaciones o terremotos. La formalización de este trámite ha resultado lento y sin avance”, señala el documento.