16 septiembre, 2013

Guatuso. Emanuel Esteban Chacón, de 14 años, esperaba una beca de transporte para poder sufragar el gasto de ¢1.800 para trasladarse al Colegio Técnico Profesional (CTP) de Guatuso.

Imagen sin titulo - GN
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Los fondos para el comedor estudiantil se le asignaron. Sin embargo, el subsidio para el transporte nunca llegó, obligándolo a abandonar sus estudios de sétimo en abril, tras apenas dos meses.

Ahora Chacón le ayuda a su papá con la siembra de yuca, ñampí y plátano, en la pequeña parcela que tienen en el asentamiento campesino en Llano Bonito de Guatuso, a 10 kilómetros del CTP.

Es el menor de nueve hermanos, de los cuales seis no concluyeron el bachillerato por razones de transporte y pobreza.

Según relató, todavía aspira a convertirse en odontólogo.

“Estoy arrepentido y dolido con lo que pasó. En estos meses he entendido la importancia del estudio y me he dado cuenta de que no puedo cumplir mi sueño si no estudio”, manifestó el muchacho.

“Necesito y quiero que se me dé la oportunidad el otro año. Quiero ayudar a mi familia en el futuro”, concluyó.