Mientras algunas familias decidieron aprovechar el sol de la mañana para disfrutar del aire libre, otros decidieron participar en una caminata contra la violencia infantil.

Por: Melanie Méndez 9 septiembre

El clima no podía ser más venevolente con decenas de niños que corrían sin cesar por el Parque de La Paz. Eran cerca de las 10:30 a. m. de este soleado sábado, cuando gran cantidad de familias iniciaban un día cargado de diversión.

Buen ejemplo de ello dieron los colaboradores del Departamento de Planes y Operaciones de la Fuerza Pública, quienes llegaron temprano al parque con la misión de pasar un buen rato con sus hijos y evitar que las lluvias vespertinas aguaran la celebración del Día del Niño.

Llegaron desde las 9 a. m. y entre los planes que prepararon para los pequeños había algunos juegos tradicionales como el hula-hula, pintacaritas y figuras con globos.

"Como todos los años, el director general pidió a todas las delegaciones de la Fuerza Pública que hiciéramos actividades con los chicos de nuestros policías, porque generalmente la Policía organiza actividades para niños de las diferentes comunidades. Entonces, la idea es compartir sanamente y fomentar valores de unidad en el grupo", dijo Yadelly Noguera, jefa del departamento.

Rebeca Chinchilla acudió a la actividad en compañía de su hija, Samantha.

"Es importante rescatar las tradiciones y los juegos del tiempo de antes", comentó Chinchilla mientras, su pequeña –que lucía un maquillaje de mariposa– se deslizaba en cartón desde lo más alto de una loma.

Cometas de papel a ¢500 y a ¢1.000, venta de frutas, pipas frías, copos y mangos, así como máscaras y búrbujas hacían tentador al escenario, tanto para los chicos como para sus padres. Incluso, a simple vista era difícil discernir quienes se estaban divirtiendo más.

Por lo menos así ocurrió con Karen Soriano y Eduardo Acosta, quienes llevaron a sus hijos, Tamara y José Andrés, así como su sobrina Sheyla a disfrutar de las actividades en el Parque de La Paz.

A unos cuantos kilómetros de distancia, en el parque metropolitano de La Sabana, cientos de personas se reunieron para disfrutar de un bingo, juegos, inflables y puestos de comida que la Asociación Obras del Espíritu Santo instaló para recaudar dinero para la construcción de los Albergues de la Alegría.

"Este es el primer Festival de la Alegría pro construcción de los albergues juveniles. Estos van a ser dos torres que vamos a construir en Cristo Rey para albergar a 744 jóvenes en alto riesgo social. Estos jóvenes son provenientes de albergues infantiles que, al cumplir la mayoría de edad, deben regresar a sus localidades y que pueden ser expuestos a diversos problemas sociales", expresó Melina Solano, comunicadora de Obras del Espíritu Santo.

El Festival, que se extenderá hasta el domingo, comenzó con una carrera infantil en la que participaron cerca de 1.500 niños.

Una marcha contra la violencia.

Con disfraces y rostros decorados con sus super héroes favoritos, decenas de niños y adultos convirtieron este Día del Niño en una plataforma para levantar la voz contra la violencia.

Ellos participaron en la caminata Contra la Violencia Infantil organizada por World Vision Costa Rica en alianza con el Museo de los Niños, la Municipalidad de San José, el Hospital Nacional de Niños, el Patronato Nacional de la Infancia (PANI) y Unicef.

El objetivo principal de la marcha fue la firma del Pacto de Ternura
El objetivo principal de la marcha fue la firma del Pacto de Ternura

El recorrido tuvo como punto de partida el Hospital de Niños y como meta, el Museo de los Niños; lugar que esperaba a los marchantes con una gran fiesta con obras de teatro y juegos.

Como parte de la marcha, representantes de empresas privadas y de instituciones públicas firmaran el Pacto de Ternura. Dicha iniciativa promueve que se trate a los niños con ternura y que sus hogares sean espacios libres de violencia contra los infantes.

"El recorrido representa que no queremos más niños en los hospitales, sino que los queremos en los museos y escuelas jugando y disfrutando al máximo la niñez", señala un comunicado del Museo de los Niños.

De acuerdo con el informe "Una revisión sistemática de los determinantes de la violencia que afectan a niños, niñas y adolescentes: Costa Rica", emitido por Unicef, el hogar y la familia son los lugares más propicios para la violencia contra los menores.

Por su parte, datos del PANI indican que en el 2015 hubo 8.183 denuncias de violencia contra menores; mientras que en el 2016 se recibieron más de 44.000 llamadas por medio de la línea 911.