10 abril, 2014

La falta de planificación urbana le pasa una cara factura a la cartera de Obras Públicas en dinero y en tiempo de ejecución, pues de esta condición deriva la necesidad de expropiar terrenos.

En los últimos dos años, el Gobierno ha cancelado ¢3.794 millones en las expropiaciones del intercambio de Paso Ancho y en Circunvalación Norte, dinero equiparable al invertido en la radial Guadalupe-Coronado o en la ampliación de la ruta Cartago-Paraíso.

En lo que respecta al paso a desnivel de Paso Ancho, el Ministerio solo ha podido ejecutar seis expropiaciones de las 25 que necesita para comenzar.

Estos atrasos se deben a que los dueños de los terrenos se negaron a aceptar los montos ofrecidos. Según informó el Ministerio, un juzgado solicitará un nuevo avalúo de las propiedades.

“En nuestro país, el tema de expropiaciones obstaculiza la ejecución de proyectos. Por eso en los proyectos de financiamiento externo siempre se incluyen previsiones para facilitar las expropiaciones”, señaló el ministro Pedro Castro.

Según Enrique Angulo, del Consejo Nacional de Vialidad, en los años 90 la Sala Constitucional autorizó que algunos terrenos por los que pasaría la Circunvalación fueran vendidos.