Jerarca afirma que planillas cambian mes a mes y ello induce a errores

Por: Juan Fernando Lara 16 julio, 2015
Vista del denominado pretil en la sede de la UCR en Montes de Oca. La casa de enseñanza tiene 9.000 funcionarios. | MAYELA LÓPEZ
Vista del denominado pretil en la sede de la UCR en Montes de Oca. La casa de enseñanza tiene 9.000 funcionarios. | MAYELA LÓPEZ

El rector de la Universidad de Costa Rica (UCR), Henning Jensen, aseguró ayer que la información sobre los salarios del personal de esa casa de enseñanza, publicados este miércoles por La Nación , se fundamentó en datos desactualizados.

Así lo enfatizó en conferencia de prensa, al afirmar que la base de datos del Sistema Centralizado de Recaudación de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) no puede ser tomada como referencia para analizar o emitir criterios sobre la planilla de la UCR.

Su argumento es que las categorías laborales que fueron publicadas ayer por este diario no existen formalmente en la categoría de puestos que hay en la Universidad.

“Aquí no tenemos ningún acomodador de cine, esa categoría no existe en nuestra institución. En el mejor de los casos, tenemos una aproximación que pretende crear una homologación entre categorías institucionales distintas”, argumentó.

Datos actualizados. Jensen también sostuvo que cuando el periódico La Nación solicitó la planilla actual, le fue entregada.

“Debemos obligatoriamente preguntarnos por qué se publicó basado no en la planilla institucional, sino en la planilla de cotización que la UCR reporta a la CCSS”, cuestionó el rector.

Efectivamente, este diario recibió la planilla citada por el rector, pero el documento indicaba categorías de puestos que hacían indescifrable cuáles oficios recibían tal salario.

Esta observación se le hizo a Jensen ayer en la conferencia y se le explicó que era como escribirle a alguien la dirección de un lugar al cual se dirige en un idioma desconocido por quien pregunta.

La planilla remitida a La Nación indicaba salarios asociados a puestos como trabajador operativo A, profesional B o técnico especializado C, entre otros.

Jensen evitó referirse a ese punto citado, pero sí lamentó la publicación y señaló: “Hay, sin duda, una tendencia marcadísima a difamar el empleo público y a caracterizar el salario público como uno indigno, en el sentido de ser inmerecido”.

Por otra parte, el secretario general adjunto del Sindicato de Empleados de la UCR, Raúl Rojas, dijo que el pago de ¢2,7 millones recibido por un oficial de tránsito fue una excepción que tampoco refleja la realidad.

Rojas recalcó que, a octubre pasado, ese funcionario acumulaba salarios atrasados y horas extra debido a incapacidades de algunos de sus compañeros.

A octubre del 2014, según la CCSS, la UCR daba empleo a 249 policías vigilantes del tránsito que, en promedio, recibieron, ese mes, ¢1.057.526 de salario. De ese grupo, 60 superaron los ¢1,3 millones de sueldo.