Ola de violencia de últimas semanas en ese cantón obligó a modificar actividades

Por: Luis Miguel Herrera C. 16 septiembre, 2014
Los desfiles en Calle Fallas de Desamparados se realizaron dentro de la escuela y bajo vigilancia. Los colegiales marcharon 100 metros. | JOHN DURÁN.
Los desfiles en Calle Fallas de Desamparados se realizaron dentro de la escuela y bajo vigilancia. Los colegiales marcharon 100 metros. | JOHN DURÁN.

“Los trajecitos ni siquiera se les arrugaron. Me dio lástima ver que los niños apenas desfilaron trecientos metros”.

Así expresó su pesar, María Emilia Cárdenas, vecina de Calle Fallas de Desamparados, por cómo se vivieron en ese cantón las celebraciones por el 193 aniversario del Día de la Independencia.

Por ejemplo, en el centro de ese cantón el desfile que tradicionalmente abarcaba varias calles, se redujo a una caminata de los estudiantes alrededor del parque.

Entretanto, en Calle Fallas, ni siquiera se hizo desfile. La actividad se limitó a un acto cívico en las instalaciones de la escuela.

“Esto es un pecado, darle espacio a los malos y reducir las cosas buenas. Uno entiende que ahora es por seguridad, pero este tipo de actividades no se pueden perder, debemos mantenerlas”, dijo Mario Barrantes, otro vecino del cantón.

La constante en las pocas actividades fue la fuerte presencia policial. Unos 200 miembros de la Fuerza Pública resguardaron los festejos en tierra y por aire.

En varias ocasiones, durante la mañana, tres helicópteros y una avioneta del Servicio de Vigilancia Aérea (SVA) sobrevolaron esas localidades, al sur de San José.

Además, vehículos y oficiales del Grupo de Apoyo Operacional (GAO) de la Fuerza Pública estaban cerca de los centros educativos.

En otros distritos de Desamparados, los desfiles no mermaron en su color y extensión, pese a la alerta de seguridad y vigilancia.

Por ejemplo, en San Rafael Abajo, la carretera principal fue cerrada para que los estudiantes de la Escuela Elías Jiménez, desfilaran con toda tranquilidad.

“Por lo menos acá el director de la escuela se mantuvo y dio el espacio de siempre a los niños para el desfile. Y es que no podemos dejarnos amedrentar por la violencia, esto es una fiesta de la democracia y debemos hacerle honor, ahora más que nunca”, dijo Roberto Loría, padre de familia en ese lugar.

A eso del mediodía, la mayor parte de las actividades habían acabado sin ningún problema. El operativo se mantuvo hasta la tarde.