Por: Diego Bosque 24 abril, 2016

Aun día de haber conocido su victoria, Henning Jensen Pennington, rector de la Universidad de Costa Rica (UCR) hasta el 2020, enumeró los principales retos de la institución en el corto y el mediano plazo.

Para el psicólogo, nacido en Honduras en 1950, uno de los mayores desafíos será renegociar la convención colectiva con los empleados de la Universidad, la cual vence en marzo del próximo año.

¿Por qué la comunidad universitaria decide su reelección como rector?

Son diferentes cosas; yo diría que, principalmente, por los logros que hemos tenido a lo largo de estos últimos cuatro años en temas como acceso a educación superior, docencia, resultados positivos en la internacionalización de la UCR.

En la página web de la UCR, usted destaca mejoras en los sistemas de becas como uno de los grandes logros de su gestión. ¿A qué se refiere?

Hay logros muy concretos. Por ejemplo, se ha aumentado en más de un 100% el apoyo a estudiantes que provienen de familias de extrema pobreza; esa población representa el 10% del total de estudiantes.

”También se mejoraron los beneficios (económicos) por reubicación geográfica; eso se trata de ayudas a aquellos jóvenes que provienen de sitios lejanos y se les da un monto mensual para reubicarse (alquilar)”.

¿Cuáles son los mayores desafíos de la entidad?

Asegurar su sostenibilidad presupuestaria; ese es un reto sumamente importante.

¿Eso pasa por regular los pluses salariales o no?

Eh... bueno, es que depende de qué pluses.

¿Pero pasa por ahí o no?

Digamos que pasa también por ahí, pero no es lo único. Es que la opinión pública, los políticos y la prensa atacan, principalmente en ese rubro, pero aquí hay otras cosas que son importantes.

¿Cómo cuáles?

Nosotros tenemos que retomar medidas de contención del gasto que pueden responder. Por ejemplo, hacer una transferencia de la tecnología tradicional a la digital, y ya con solo eso, nosotros ahorraríamos ¢55 millones por cada mes.

En el 2013, la Contraloría General de la República advirtió sobre el gasto en beneficios salariales, el cual representaba, para ese momento, el 55% de toda la remuneración salarial. Ese 55% representaba ¢82.000 millones; este no es un tema menor.

Pero ese dato es falso; los pluses salariales de la Universidad de Costa Rica andan alrededor de ¢38.000 millones al año. La Contraloría en ese momento hizo proyecciones anuales de gastos en los que no se había incurrido.

”Los pluses son esa cifra que le mencioné, tampoco es una cifra pequeña y es una cifra que nosotros estamos revisando”.

¿Cómo piensa regular este asunto si hay tanta oposición?

El tema de las anualidades está en revisión en el Consejo Universitario. Además, hay una inminente nueva negociación de la convención colectiva porque la actual vence en marzo del próximo año.

¿Usted ya decidió si la va a denunciar para renegociarla, como lo ha pedido el presidente Luis Guillermo Solís a diferentes instituciones?

Bueno, fíjese que lo que el presidente solicite con respecto a la Universidad de Costa Rica, realmente lo tomo como un dato, pero no es algo que resulte vinculante por la autonomía.

¿Y ya tomaron la decisión de denunciarla?

Como le digo, yo pienso que hay que revisarla (...). No estoy en contra de las convenciones colectivas, pero sí hay que revisarlas.

¿Qué cosas cambiaría?

Tenemos que hablar sobre las anualidades y llegar a un acuerdo, también se podría mejorar en varios aspectos, como mejorar derechos de parejas del mismo sexo o incluir salas para dar lactancia; eso no está en la convención actual.

¿Hay apertura del sindicato de la UCR para modificar la convención colectiva?

Creo que ningún sindicato en el país va a a estar abierto a eso (...). Creo que no es una utopía (la renegociación), pero anticipo que no estarán de acuerdo; es más, días atrás nos pidieron firmar un documento en el que solicitaban no tomar iniciativas para el cambio de la actual convención. Yo no lo firmé.