Por: Esteban Oviedo 6 mayo, 2014

El presidente electo, Luis Guillermo Solís, exteriorizó su solidaridad con la huelga de educadores que se inició ayer, a causa de los problemas de pago de salarios que ha afectado a unos 6.000 docentes en todo el país.

“Me solidarizo con ellos. Me parece que la situación en que se encuentran es inadmisible y tenemos que buscar una solución para resolver el tema”, dijo Solís minutos antes de reunirse con grupos sociales en el Club Unión, en San José.

El mandatario electo sostuvo que su administración asumirá el problema y que la ministra designada de Educación, Sonia Marta Mora, está pendiente del tema. Además, pide a los docentes ayuda para resolver el problema que se arrastra desde abril.

Al consultársele si negociará aunque la huelga no sea depuesta, respondió: “Lo que necesitamos es encontrar un acuerdo que permita levantar la huelga en el tanto el Gobierno está dispuesto a arreglar. Si no hubiera voluntad, se justificaría una huelga indefinida, pero en lo que estamos es en encontrar una salida que permita a los educadores resolver el problema”.