Por: Irene Rodríguez 10 enero, 2014

Descontextualizado, incompleto, distorsionado de la realidad y con falencias en metodología.

Así define la Asociación de Profesores de Segunda Enseñanza (APSE) la nueva propuesta de programa del Ministerio de Educación Pública (MEP) para Estudios Sociales en secundaria, que se aplicará en el curso que se iniciará el lunes 10 de febrero.

“Este programa omite el 90% de los contenidos de Geografía, y los de Historia se basan en hechos puntuales y aislados”, manifestó Hugo Marín, profesor de Estudios Sociales y miembro de la APSE.

La APSE no acepta este modelo y se manifestará el lunes, a las 3 p. m., en las oficinas centrales del MEP, en San José, donde entregará al Consejo Superior de Educación una petición para modificarlo.

Por el contrario, Leonardo Garnier, ministro de Educación, sostiene que este nuevo plan resuelve varios vacíos del actual.

“Estos programas tradicionalmente han tenido el problema de que son muy memorísticos y son un popurrí de temas históricos y geográficos sueltos que no tienen una línea en común”, dijo Garnier.

El plan busca que el estudiante memorice menos y sea más crítico. | ARCHIVO
El plan busca que el estudiante memorice menos y sea más crítico. | ARCHIVO

Nueva ruta. En el nuevo plan participaron docentes de Estudios Sociales, asesores regionales y asesores nacionales del MEP.

Fue visto por el Consejo Superior de Educación y está en revisión de las universidades públicas y asociaciones de educadores.

La propuesta del MEP tiene cinco ejes, uno por nivel. En cada uno, ven Historia, Geografía, Cultura y la relación de Costa Rica con el mundo.

Así, en sétimo se ve la Economía y distintos momentos históricos económicos. En octavo, se imparte la construcción de la identidad del tico y los movimientos de construcción de identidad en el orbe.

En noveno, se enseña la parte ambiental y la búsqueda de Costa Rica “verde”. El décimo año se concentra en transformaciones sociales, políticas y culturales de Costa Rica y el mundo.

Finalmente, en undécimo se enseña la construcción de la democracia, el desarrollo y la política.

“No cercenamos la Historia o la Geografía. Un plan no es un esquema rígido y lineal. No se pierde la capacidad crítica del alumno, más bien queremos ponerlo a pensar más”, enfatizó Garnier.