Por: Alberto Barrantes C. 8 marzo, 2015

El Departamento de Jóvenes y Adultos del Ministerio de Educación Pública (MEP) trabaja en una reforma al currículo académico que se imparte en los colegios nocturnos.

Con el cambio, se pretende mejorar los métodos de evaluación, los contenidos y la formación profesional de los docentes que imparten lecciones en este tipo de centros educativos.

“Ya empezamos con un proceso de formación para 620 profesores de colegios nocturnos, en el que se trabajan temas como estrategias de mediación en el aula y uso de las nuevas tecnologías para enseñar”, afirmó Marielos Alvarado, jefa del Departamento de Jóvenes y Adultos del MEP.

Con ese replanteamiento, el MEP también proyecta mejorar el rendimiento académico de los alumnos de colegios nocturnos, quienes, en la actualidad, son los que tienen las peores notas de bachillerato.

En la promoción del 2013, solo en Cívica y Estudios Sociales llegaron a calificaciones promedio superiores a 70.

“Estamos trabajando con las mismas estrategias metodológicas sin considerar que son una población muy diferente al resto.

”Esta población está urgida por un título. Si seguimos con más de lo mismo, no vamos a revertir los datos de deserción, por eso es que vamos a cambiar el currículo”, agregó Alvarado.

Al dejar inconcluso el colegio, los desertores están destinados a ganar un salario hasta un 20% menor por el resto de su vida, advierte un estudio de la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (Cepal).

En el caso de estudiantes de hogares donde la educación de los padres no supera la primaria, las probabilidades de éxito del nivel de secundaria se reducen a una tercera parte.

Según los datos del MEP, las 140 instituciones y servicios educativos nocturnos del país son los que más reportan deserción.

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