Consideran pertinentes las demandas de los educadores, pero les preocupa el impacto de la huelga en los estudiantes

Por: Hugo Solano 21 mayo, 2014

La Conferencia Episcopal envió este miércoles un comunicado donde muestra su solidaridad con todos los docentes afectados por el incumplimiento del pago completo de su salario, pero sugieren a las organizaciones magisteriales y al Gobierno integrar, por consenso, una junta de garantes que arbitren y fiscalicen el proceso de diálogo y el cumplimiento del pago completo de salarios.

Los obispos estiman pertinentes las demandas de los educadores ante las autoridades gubernamentales por tratarse de personas que con su salario sustentan y protegen a sus familias.

Los obispos, que el sábado participaron en la ordenación del nuevo pastor de Ciudad Quesada, José Manuel Garita, (postrado) claman por una pronta salida al conflicto.
Los obispos, que el sábado participaron en la ordenación del nuevo pastor de Ciudad Quesada, José Manuel Garita, (postrado) claman por una pronta salida al conflicto.

De la misma manera, admiten las dificultades técnicas y logísticas que ha encontrado el actual Gobierno de la República para solucionar en el menor plazo dichas solicitudes.

Afirman que la prolongación del movimiento huelguístico les preocupa por la gravedad del problema y sus consecuencias para la población estudiantil que, afirman, es la primera y verdadera razón de los desvelos de cada educador.

La Conferencia Episcopal hace un llamado a las partes del conflicto para que el diálogo sea fecundo y respetuoso, posponiendo "intransigencias e intereses particulares", con el propósito de lograr una negociación con transparencia.

Asimismo, piden que la búsqueda de soluciones se base en los pilares de la legalidad, la racionalidad, el respeto al derecho a la educación y, sobre todo, "la responsabilidad con la Patria".