Alumnos estudian fechas aisladas, con escasos personajes y sin contexto social

Por: Alberto Barrantes C. 14 septiembre, 2014

El Acta de Independencia de 1821, rodeada de tambores, pólvora y unos cuantos personajes políticos y religiosos, es la historia que se cuenta en las aulas de secundaria sobre la separación de Costa Rica de la Corona española.

En las lecciones de Estudios Sociales, las fechas y los acontecimientos caen en retazos, sin contar el contexto que hizo memorable el hecho y sin que el pasado sirva para analizar y cuestionar el presente.

Tales vacíos obligaron al Ministerio de Educación Pública (MEP) a replantear los programas de Estudios Sociales de sétimo a undécimo año y a revocar el nuevo plan propuesto en el 2013.

“Los asesores nacionales están trabajando en la elaboración de una propuesta que, si se aprueba, entraría en vigencia en el 2016. La anterior (2013), tenía problemas de fondo de los contenidos, fallas en la ubicación temporal y la parte histórica se desdibujó”, explicó Mario Alfaro, director de Desarrollo Curricular del MEP.

La historia independentista que se cuenta en secundaria deja de lado a los negros esclavos de Cartago de esa época, a los indígenas, a los pardos y termina siendo una narración contada desde las decisiones que tomó la clase política.

“Hay poblaciones que son borradas del relato. Tengo la impresión de que a estos temas no se les dedican muchas lecciones. Se olvidan los antecedentes, el contexto en el que ocurrieron los hechos y no se fomenta la interpretación”, sostuvo Rodolfo González, historiador y profesor universitario.

El escritor y político Ricardo Fernández Guardia cuenta en una de sus obras, denominada La independencia (1928), que para 1821, el país tenía unos 50.000 habitantes, quienes vivían en un aislamiento miserable, pues no había imprenta ni médico ni botica, y su comercio era escaso.

“Se le enseñan los hechos, pero no los procesos. Es más importante entender el proceso, que dar las cosas por un hecho y enumerar situaciones. La historia no se entiende en función de una fórmula de causas y efectos”, manifestó la historiadora Patricia Fumero.

Cambios. En secundaria, la historia de Costa Rica se evalúa solo en sétimo, décimo y undécimo año y los contenidos, según los docentes, son parches históricos que se limitan a enumerar causas.

“Los temas se ven de forma general porque los programas exigen enseñar más contenidos. Comparto en que hace falta profundizar en historia de Costa Rica”, manifestó Jorge Guadamuz, profesor de Estudios Sociales del Liceo Vargas Calvo, en Montes de Oca.

El director de Desarrollo Curricular del MEP, Mario Alfaro, señala que la nueva propuesta de Estudios Sociales debe orientarse hacia la interpretación de los hechos históricos y no a memorizar fechas.

“Se requiere contextualización, concebir la Campaña Nacional de 1856 no como un asunto aislado, sino que permita el debate de los estudiantes y que se entienda el porqué de las batallas, sus personajes”, añadió Alfaro.

Para el historiador Rodolfo González, la forma de abordar los temas en el aula también define la calidad como llegan los contenidos.

“Sería interesante que los docentes introduzcan técnicas de narrativa y análisis cuando van a exponer sobre la historia de Costa Rica, que describan a los personajes y lo que sucedía en ese entonces en el país para que el estudiante logre transportarse a la época”, concluyó el historiador.