Informes anotan desorden entre las jefaturas y problemas en Informática

Por: Alberto Barrantes C. 22 julio, 2014
Ana Yancy Valverde gestionó becas para sus hijos, Natalia y Steven. A la niña se la autorizaron pero no le depositan; a él, se la rechazaron. | MARCELA BERTOZZI
Ana Yancy Valverde gestionó becas para sus hijos, Natalia y Steven. A la niña se la autorizaron pero no le depositan; a él, se la rechazaron. | MARCELA BERTOZZI

El caos laboral en el Fondo Nacional de Becas (Fonabe) es la causa de una “presa” de solicitudes de becas sin atender y maltratos a los usuarios.

Así consta en dos estudios que elaboró el Centro de Investigación y Capacitación en Administración Pública (Cicap) de la Universidad de Costa Rica (UCR), sobre el ambiente de trabajo y atención al público en Fonabe.

“Hay desorden, desintegración de las jefaturas, problemas de comunicación severos (...). No entienden que el estudiante no es un número, sino que es un ser humano que necesita la ayuda”, cita el informe de Cicap-UCR, con fecha de noviembre del 2013.

Los informes se publicaron en noviembre del 2013 y en mayo del 2014 y hacen una evaluación sobre la dinámica de trabajo de 51 funcionarios de los 68 que están, a la fecha, en la planilla.

“Los jefes mantienen las puertas cerradas. Es una forma de decir: ‘Este es mi espacio y aquí nadie entra’. Uno tiene la voluntad de atender y solucionar pero siempre se topa con frases de compañeros de trabajo que dicen: ‘no se puede, estoy muy ocupado’”, dice bajo anonimato, uno de los testimonios de empleados del estudio de noviembre 2013.

Educadores y representantes de los comités de becas de escuelas y colegios reclaman en las puertas de Fonabe la desidia y la hostilidad para atender.

“La señorita de ventanilla se niega a atenderme, si no es con cita, pero nos la dieron hasta el otro año. Por más que le dije que son expedientes urgentes de alumnos con discapacidad, no les interesa resolvernos la situación”, dijo Bernal Solano, director del Colegio Francisca Carrasco, en Cartago.

Emergencia. En las conclusiones del estudio de mayo del 2014, se anota que la “presa de expedientes sin atender en Fonabe” son causa para declarar “emergencia nacional” en esa institución.

Pese a las recomendaciones de ambos estudios, ni el director ejecutivo del Fonabe, Luis Barrantes, ni la Junta Directiva de la institución, atendieron las recomendaciones ni tomaron medidas correctivas para atender esos errores en la entidad.

“No tengo conocimiento de esa información. Lo que sí puedo decir es que ejecutar las 68.000 becas disponibles, este año, resulta imposible”, dijo Jinney Castillo, presidenta de la Directiva del Fonabe.

El Cicap de la Universidad de Costa Rica propone un plan remedial en donde se contempla diseñar una nueva estrategia de comunicación, la revisión de todos los procesos y procedimientos de la organización, y las estrategias internas de solución de problemas y conflictos dentro de la organización.

Ante las fallas persistentes y las 68.000 becas que están sin asignar como parte del presupuesto de ¢30.500 millones que recibió Fonabe para el 2014, el Ministerio de Educación Pública (MEP) y el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) redactaron un proyecto de ley para reestructurar el Fonabe.

El viernes pasado, el secretario de la Junta Directiva del Fonabe, Roberto Hall, emitió un comunicado de prensa donde señala que los atrasos no son antojadizos.

“No hay una devolución antojadiza, sino una sugerencia de los requisitos completos, para darle celeridad al trámite”, dijo Hall.

Sin embargo, en un sondeo de La Nación por escuelas, colegios y en el edificio de Fonabe, los educadores y padres de familia reclaman la asignación de citas para 2015.

En la investigación de mayo de 2014, se anota que la situación de la Unidad de Desarrollo Tecnológico es crítica.

“La institución no está haciendo una contraprestación efectiva al servicio de Tecnologías de Información subcontratado, por lo cual la Institucional es dependiente de un agente externo, sin un consistente control técnico ni administrativo”, dice el informe de Cicap.

Otras de las anomalías reportadas es que los beneficiarios de zonas pagan pasajes de bus y saldos de celular para hacer consultas al Fondo, debido a que el centro de llamadas no atiende dudas específicas sobre el estado de las becas.

“Fonabe no dispone de un liderazgo corporativo, capaz de guiar a su grupo humano y convertirlo en un equipo responsable”, señala la investigación de mayo 2014.

Los directivos del Fonabe no han hecho de conocimiento público estas fallas y no forman parte de los documentos que hicieron llegar al Ministerio de Educación Pública (MEP), el viernes pasado.