Deficiencias están desde 2011. Centros de zonas rurales son los más afectados

Por: Alberto Barrantes C. 19 junio, 2014
Desde el terremoto del 2012, en Sámara de Nicoya, los 62 estudiantes de la Escuela La Lorena, en Santa Cruz de Guanacaste, reciben lecciones en un salón comunal. | ALONSO TENORIO.
Desde el terremoto del 2012, en Sámara de Nicoya, los 62 estudiantes de la Escuela La Lorena, en Santa Cruz de Guanacaste, reciben lecciones en un salón comunal. | ALONSO TENORIO.

Estudiantes y docentes de 57 centros educativos asisten a lecciones en ambientes insalubres, una condición que lleva tres años.

Las órdenes sanitarias, emitidas por el Ministerio de Salud, destacan graves fallas, como aulas deterioradas por comején, plagas de ratones, murciélagos, falta de inodoros, luz, agua y problemas con el alcantarillado.

Los centros más afectados se ubican en zonas rurales de Limón y Guanacaste. Hay otros 222 recintos con faltas leves y moderadas.

“Es urgente intervenir aquellas instituciones en las que hay medidas de carácter severo. No es posible que los niños vayan a estudiar en ambientes deteriorados”, comentó la viceministra administrativa del MEP, Rocío Solís.

Si los centros educativos no aplican las medidas que pide Salud en el corto plazo, corren el riesgo de que les cierren sus puertas.

“La idea no es cerrar el centro, sino entrar a hacer esos cambios en los próximos meses, para evitar mayor afectación para los alumnos y los estudiantes”, agregó Solís.

La jerarca denunció que hay un atraso importante en las reparaciones a cargo de la Dirección de Infraestructura y Equipamiento Educativo del Ministerio de Educación Pública (MEP).

“La responsabilidad de este serio rezago es compartida. No solo se trata de girar los recursos a las juntas de educación, sino de supervisar que la ejecución de los recursos se refleje en mejoras para los estudiantes”, añadió Solís.

Al cierre de esta edición, el exministro de Educación, Leonardo Garnier, y la exviceministra administrativa, Silvia Víquez, no respondieron las llamadas a sus teléfonos celulares, para atender consultas sobre el rezago en materia de infraestructura que denuncia la actual viceministra administrativa, Rocío Solís.

En los señalamientos también se incluyen la falta de rampas, extintores, planes de emergencia y tanques de gas sin las medidas de seguridad correspondiente.

Ejemplos. La Escuela de Morales, en Puntarenas, trasladó a sus estudiantes a una iglesia evangélica por el mal estado de las aulas, junto con las fallas eléctricas y sanitarias, destaca el reporte de Salud.

En Cariari de Pococí, la directora de la Escuela de Hojancha, Rosalía Solís, dijo que en el centro educativo esperaron tres años y ya empiezan a ver mejoría.

“Duró varios años, pero valió la pena. Se han hecho cambios en la batería de servicios sanitarios y ahorita se están haciendo arreglos en las aulas y pabellones. Todo esto empezó a raíz de los señalamientos del Ministerio de Salud, desde el 2011”, manifestó la directora.

La lentitud en la reparación de infraestructura también es alarmante en los centros afectados por el terremoto del 2012, en Sámara, Guanacaste.

“Hemos encontrado varios problemas en el área de infraestructura y en estos primeros 100 días de trabajo, vamos a anotar las prioridades, para solucionar, cuanto antes, esas necesidades insatisfechas que afectan a los niños, jóvenes y profesores”, dijo la viceministra.

En la Gran Área Metropolitana (GAM), la principal afectación está en 13 centros educativos que se ubican en los barrios del sur de la capital y en la Región Central Este.