El tercer presupuesto extraordinario de este año plantea una reducción de la deuda en ¢25.000 millones, pero tres congresistas se querían llevar una tajada para cantones de Heredia y Pérez Zeledón.

Por: Aarón Sequeira 16 noviembre, 2016
El libertario Otto Guevara (atrás) apoyó, en la Comisión de Asuntos Hacendarios, las mociones de Rosibel Ramos, del PUSC, para destinar dinero para obras viales en Pérez Zeledón, a pesar de que ese dinero sería imposible de gastar antes del fin de año. Con ellos, Johnny Leiva, también de la Unidad.
El libertario Otto Guevara (atrás) apoyó, en la Comisión de Asuntos Hacendarios, las mociones de Rosibel Ramos, del PUSC, para destinar dinero para obras viales en Pérez Zeledón, a pesar de que ese dinero sería imposible de gastar antes del fin de año. Con ellos, Johnny Leiva, también de la Unidad.

Los diputados de cuatro partidos que querían llevarse para Heredia y Pérez Zeledón una tajada del ahorro gubernamental planteado en el tercer presupuesto extraordinario de este año se quedaron con las ganas.

Este miércoles, en la Comisión de Asuntos Hacendarios, se rechazaron las mociones de diputados de la Unidad Social Cristiana (PUSC), Liberación Nacional (PLN), Acción Ciudadana (PAC) y Alianza Demócrata Cristiana (ADC) que iban a minimizar esas rebajas presupuestarias en ¢8.000 millones, para darle el dinero al Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) y a la Municipalidad de Turrialba.

La rebaja total al Presupuesto Nacional 2016 es de ¢24.500 millones, pero las mociones firmadas por Mario Redondo, de la ADC; los socialcristianos William Alvarado y Rosibel Ramos, los liberacionistas Ronny Monge y Lorelly Trejos, así como Marvin Atencio, del PAC, pretendían pellizcarle a ese ahorro para destinar a obras viales en cantones de Heredia y Pérez Zeledón.

El rechazo de las modificaciones presupuestarias no se dio sin polémica, pues los verdiblancos que integran la Comisión de Hacendarios acusaron a Rosibel Ramos, presidenta de ese foro, y a Alvarado de querer revivir las partidas específicas indirectamente, aunque estas están ahora prohibidas por ley.

En la misma sintonía, el frenteamplista Edgardo Araya acusó que se trata de estrategias para aprovechar los recursos y, luego, vender la idea en las comunidades de que se hace un fuerte trabajo a favor de esas regiones, aunque los socialcristianos saben que, a estas alturas del año, destinar esos recursos para el Conavi es en vano, pues no tendría tiempo de ejecutar nada.

De hecho, el martes, cuando se dieron los primeros avisos de que las mociones no tendrían votos suficientes, Ramos echó en cara a Olivier Jiménez que no apoyara la redistribución que, según ella, beneficiaría a cantones de la zona sur.

Es más, a propósito pedía a sus colaboradores que la grabaran mientras hablaba a favor de esas mociones y mientras señalaba a los diputados que estaban contra ella, para luego difundir en redes la idea de que los partidos que no apoyaban sus propuestas están en contra de esas comunidades.

"Quiero que todo Pérez Zeledón se dé cuenta de que si hoy no pasan las mociones que he promovido para darle recursos a Conavi para construir carriles de ascenso en el Cerro de la Muerte y para la construcción de los puentes San Isidro-Dominical es porque el PLN, el PAC y el Frente Amplio no quieren dar sus votos", dijo Rosibel Ramos el martes e idéntico mensaje colocó su equipo de prensa en el Facebook de la bancada del PUSC.

Ante los embates y las recriminaciones que le hacía Ramos, este miércoles, Olivier Jiménez se molestó y le recordó a la socialcristiana que ella le negó a Jorge Rodríguez, compañero de la congresista, el apoyo a mociones para desviar dinero de una partida presupuestaria a otra, bajo el argumento de que eran "partidas específicas".

"Usted le votó en contra mociones a su compañero del PUSC, incluso una moción para enviar ¢1.500 millones para Cartago (provincia que representa Rodríguez) y ahora está promoviendo esto. ¿Ah? Lo que es bueno para el ganso, es bueno para la gansa", reclamó el liberacionista de la zona sur.

Los pellizcos presupuestarios que pretendían hacer los socialcristianos recibieron el apoyo del libertario Otto Guevara, quien aseguraba en su defensa que esta generación de deuda sí valía, porque "es para invertir en obra pública".

Molesto por la defensa a ultranza que hacía Rosibel Ramos de las mociones y de las menciones reiteradas de los votos de ella, el liberacionista Rolando González le dijo a la presidenta de Hacendarios que ella era la llamada a mantener el orden en la Comisión y le pidió directamente: "Dedíquese a presidir".

Aunque reconocieron que no se podrían ejecutar las partidas que se le pretendían mandar al Conavi, los socialcristianos insistieron en su propuesta. Jiménez, entonces, les reclamó que no mientan ni manipulen a la opinión pública.

La sesión de Hacendarios terminó sin que Edgardo Araya, del Frente Amplio, pudiera hablar por el fondo de ese proyecto de presupuesto. Al cierre de este artículo, ese foro legislativo debatía por el fondo para dictaminar positivamente la propuesta de reducción de deuda gubernamental.

Además de la rebaja de ¢24.500 millones en la emisión de deuda, el proyecto espera cambiar el destino de ¢85.000 millones en el Presupuesto antes de que termine el año, sin que eso signifique un aumento en los gastos totales para este 2016.