Daños se reparten entre reposición de equipos propios de la CNFL y pago de indemnizaciones

Por: Juan Fernando Lara 6 agosto
Personal de la CNFL el 29 de junio anterior iniciando el proceso de arreglos y evaluación de los equipos dañados en la subestación de El Porvenir en Desamparados.
Personal de la CNFL el 29 de junio anterior iniciando el proceso de arreglos y evaluación de los equipos dañados en la subestación de El Porvenir en Desamparados.

San José

El incendio de una subestación de la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL) en El Porvenir de Desamparados, el 28 de junio pasado, causó daños estimados entre ¢115 y ¢120 millones, informó la empresa.

El grueso de esa suma es por la reposición de equipos dañados durante la emergencia por la cual unos 500.000 josefinos se quedaron sin suministro eléctrico casi 24 horas desde ocurrido el incidente la noche de ese día.

La reparación de equipos de la CNFL incluye un interruptor del alimentador del circuito Desamparados - Tiribí, parte de una barra de transmisión de 34,5 kilovatios de capacidad y el cable de potencia de este mismo alimentador; todo valorado en ¢70 millones, explicó Luis Fernando Andrés, director de distribución de la CNFL.

El financiamiento de los equipos se ejecutó con una póliza que la CNFL tiene con el Instituto Nacional de Seguros para la protección de sus equipos y activos (una póliza tipo ING-0008). La aseguranza también provee una cobertura por responsabilidad civil general (daños a terceros) con un límite de cobertura de $25 millones y un deducible de $15.000.

"El proceso de reparación lo tenemos avanzado en 75%. En este momento, solo tenemos pendiente la sustitución del cable de potencia, para lo cual debemos respaldar la alimentación de Desamparados con otra subestación, la del Este. Esto se espera ejecutar en este mes", precisó Andrés.

Lentitud en indeminizaciones

La otra parte del costo es el pago de indemnizaciones por desperfectos en casas y aparatos de clientes de la CNFL. La suma oscila entre ¢45 y ¢50 millones, señaló Adán Marchena, subdirector del área de Comercialización de la empresa.

La Compañía recibió 314 solicitudes de indemnización pero desestimó 68 por falta de pruebas técnicas que responsabilicen a la CNFL por los daños. De los reclamos descartados, la mayoría fueron por supuestos daños a celulares o cámaras tipo Go-Pro donde no se detectó daño en los cargadores de estos equipos.

En 14 casos se pagaron reparaciones por daños en casas y se aceptaron por legítimos 231 casos de daños a artefactos eléctricos. De esas 231 reclamos, se han cancelado las indemnizaciones de 69 clientes (30% del total), por ¢10 millones.

Marchena recalcó que la CNFL aceleró sus procedimientos internos para realizar los pagos de forma expedita.

"Los clientes que no han recibido el pago, producto de nuestro acercamiento, nos han informado que aún no tienen la factura de reparación de sus artefactos, documentos necesarios para el respectivo cálculo y pago. Esta situación ha limitado la realización de más pagos", afirmó.