80% de fallecidos en incidentes eran hombres en la edad más productiva

Por: Daniela Cerdas E. 19 junio, 2015

Un empleado del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) falleció a inicios de junio tras chocar su motocicleta contra un vehículo liviano. Tenía 45 años; es decir, le restaban unos 17 más de vida laboral.

Si se suman los años productivos que podían cumplir todas las personas fallecidas en accidentes de tránsito, el promedio anual sería de 22.500 años.

Eso fue, al menos, lo que el país perdió de su fuerza de trabajo entre el 2002 y el 2012, comentó el ingeniero Jonathan Agüero, uno de los autores de un estudio hecho por el Programa de Investigación en Desarrollo Urbano y Sostenible (Produs) de la Universidad de Costa Rica, sobre los costos que tienen estos percances en las vías.

Todos esos años no laborados significaron ¢117.000 millones correspondientes a salarios que no llegaron a los hogares.

Este cálculo se realizó tras identificar las ocupaciones de las personas que murieron y sus salarios promedio.

En el periodo 2002- 2012 fallecieron por año, como media, unas 700 personas en accidentes de tránsito. Un 80% eran hombres de entre 20 y 30 años.

De quienes trabajaban, el 42% eran operadores de maquinaria, equipo y manufactura calificada; otro 22% laboraba en puestos no calificados, un 20%, en servicios directos, y el restante 16%, en otros empleos.

En la elaboración del estudio participaron, además de Agüero, el economista Leonardo Sánchez y el especialista en planificación urbana y actual ministro de Vivienda, Rosendo Pujol.

Otros gastos. La investigación también evaluó los costos médicos de las personas que resultaron heridas en los incidentes.

Solo el año pasado, la atención de estos pacientes obligó al Instituto Nacional de Seguros (INS) a realizar desembolsos por cerca de ¢12.000 millones.

En el caso de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), en el 2014 tuvo que gastar aproximadamente ¢2.487 millones por servicios médicos a los heridos en accidentes de tránsito.

Casi una cuarta parte de esos costos se generaron en que los seguros obligatorios o voluntarios no alcanzaron para cubrir todo el tratamiento necesario.

Esto, a pesar de que las aseguradoras pagaron, entre el 2010 y el 2012, más de ¢52.000 millones, cada uno de esos años, en el cuidado de esos pacientes.

“Esta cifra es extremadamente alta y, por sí sola, mayor en porcentaje que el total pagado debido a los choques viales en muchos países desarrollados”, destacó Agüero al divulgar, este jueves, los resultados del estudio.

El valor del tiempo. Lo que tardan los tráficos en llegar al sitio del accidente, tomar datos, hacer mediciones y despejar la vía, también le pasa una factura al país.

El análisis estimó que las autoridades tardan, en promedio, casi una hora para atender cada accidente de tránsito.

Además, el tiempo perdido por las personas económicamente activas que tuvieron que esperar en una presa o debieron cambiar de ruta para llegar al trabajo, le costó al país ¢120.000 millones al año, en promedio, entre el 2008 y el 2011. Este monto es comparable con construir 55 veces el puente de “la platina”, en la autopista General Cañas.

“El valor en colones del tiempo que esperaron las personas en la presa se calculó haciendo un sondeo a la gente sobre cuáles eran sus profesiones y su salario. Con esto pudimos calcular cuánto vale la hora laboral de ese trabajador”, detalló Agüero.

Como recomendación, la investigación señaló la necesidad de mejorar los tiempos de atención de accidentes por parte de las autoridades del sector.

“Además, se necesita subir la cobertura médica de los seguros de accidentes de tránsito”, añadió el economista Sánchez.

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