Candidato presidencial afirma que él ya dio una posición sobre la necesaria separación del legislador; exministro de Economía alega que es una cuestión en la conciencia de los asambleístas del partido

Por: Aarón Sequeira 3 septiembre
Welmer Ramos y Carlos Alvarado coinciden en que Víctor Morales Zapata debe renunciar al partido o bien separarse. Junto a ellos, Margarita Bolaños, presidenta saliente del partido.
Welmer Ramos y Carlos Alvarado coinciden en que Víctor Morales Zapata debe renunciar al partido o bien separarse. Junto a ellos, Margarita Bolaños, presidenta saliente del partido.

Aunque desde hace varios días se informó de que existe una moción para declarar non grato al diputado Víctor Hugo Morales Zapata, en la Asamblea Nacional del PAC, este domingo han surgido dudas entre asambleístas de varias regiones sobre si la moción debe ser finalmente presentada o no.

A ello se suma que tanto el candidato presidencial, Carlos Alvarado, como el exprecandidato y exministro de Economía, Welmer Ramos, evitan emitir una opinión contundente sobre si la Asamblea del partido de gobierno debe o no emitir ese pronunciamiento político.

El aspirante presidencial se ciñó a lo que ya había expresado en dos cartas, una pública y otra al presidente Luis Guillermo Solís. Su criterio es que él debe renunciar a la curul que obtuvo gracias al Partido Acción Ciudadana (PAC).

"La Asamblea es soberana, como órgano máximo. Mi posición ya está plasmada en las dos notas, ese es mi punto de vista como candidato", dijo Alvarado.

Los reparos han surgido entre grupos de asambleístas de Alajuela y Guanacaste, sobre todo, producto de las fuertes negociaciones entre tendencias para las elecciones, tanto del comité ejecutivo como de la comisión política, donde fue nombrado un asesor legislativo del diputado Morales Zapata.

"El tema de non grato tiene que ser un asunto donde debe haber una... una... por lo menos, o de alguna manera, que haya un comité de ética que lo vea. La Asamblea tiene la potestad, como tal, pero quisiera que lo vea el comité de ética como tal y se le separara totalmente de los cargos en el partido", respondió Ramos.

La intención para declarar non grato a Morales tomó fuerza el jueves, cuando el presidente de la Comisión Nacional de Emergencias, Iván Brenes, reveló en la Comisión Especial Investigadora de los Créditos del Banco de Costa Rica que Víctor Morales lo telefoneó hace dos años para interceder por un pago atrasado en beneficio del cuestionado empresario importador de cemento, Juan Carlos Bolaños.

El legislador, quien es el más cercano al presidente de la República, Luis Guillermo Solís, no solo reconoció que hizo esa llamada para interceder por el pago a Bolaños, sino que además había reconocido anteriormente que, ese mismo año, una persona asociada a cuatro empresas del cementero le había pagado sus vacaciones, en diciembre del 2015, en una casa propiedad de Bolaños.

Esa situación generó que, tanto Alvarado como Margarita Bolaños, la presidenta saliente del Partido Acción Ciudadana (PAC) solicitaran públicamente la renuncia de Morales Zapata a su curul. El presidente Solís, en cambio, prefirió decir que él y los demás implicados en el caso del supuesto tráfico de influencias a favor de Bolaños deben rendir sus explicaciones, sin importar los cargos desde donde estén.

En lo que sí coinciden Carlos Alvarado y Welmer Ramos es que en la Asamblea Nacional se le debe pedir al nuevo Tribunal de Ética, nombrado este domingo, que analice de inmediato el caso y determine la suspensión o la separación del diputado del partido.

Ese Tribunal, incluso, podría decidir la expulsión de Morales, pero tanto el exministro de Trabajo como el de Economía evitaron sentenciar si esa es su determinación.

En cuanto a la conformación del nuevo Tribunal de Ética del PAC, este quedó integrado por Ana Karen Cortés, licenciada en Derecho; Gustavo Machado, politólogo; Andrea Fernández, abogada; el administrador de empresa Pedro Monterrosa y la actriz Victoria Eugenia Machado Zeledón.