Diputada y presidenta del Frente Amplio, Patricia Mora, enfatizó en que no se conoce lo firmado por los congresistas, pero igual que Araya, manifestó que esos legisladores no representan a la agrupación

Por: Aarón Sequeira 21 julio
La presidenta del Frente Amplio, Patricia Mora, aseguró que Ligia Fallas acudió a la reunión del Foro de São Paulo a título personal y no como delegada del partido. Con ellas, Francisco Camacho, jefe de la fracción legislativa del FA.
La presidenta del Frente Amplio, Patricia Mora, aseguró que Ligia Fallas acudió a la reunión del Foro de São Paulo a título personal y no como delegada del partido. Con ellas, Francisco Camacho, jefe de la fracción legislativa del FA.

El candidato presidencial del Frente Amplio, Edgardo Araya, le pedirá a la Comisión Política de su partido evaluar la apertura de un proceso disciplinario en el Tribunal de Ética contra los diputados Ligia Fallas y José Ramírez, por haber firmado una declaración de apoyo a la Asamblea Constituyente de Nicolás Maduro, en Managua, el pasado lunes.

Araya manifestó que la actuación de ambos diputados le parece una falta grave, pues ellos no formaban parte de la delegación oficial que el Frente Amplio envió al Foro de São Paulo, organización de partidos de izquierda que este año se reunió en Nicaragua.

Según el candidato frenteamplista, ni Fallas ni Ramírez lo representaron a él ni al partido, al sellar con su firma la declaración parlamentaria del Foro, en la cual se pronunciaron a favor del proyecto de Maduro en Venezuela, calificado por la oposición de ese país como el último paso para que la instauración de una dictadura.

"Lo que sí haré es llevar el tema a la Comisión Política para que ahí se tome una decisión y si amerita trasladar ambos casos al Tribunal de Ética. Me parece una falta grave al partido asumir representaciones o asumir obligaciones a nombre del partido, sin que exista una delegación formal", comentó el aspirante presidencial y legislador.

Edgardo Araya apuntó que, de todas formas, considera difícil llamarle la atención a Ligia Fallas, pues a ella ya no le importa el partido y él no la ve como una frenteamplista.

"Ellos dos no fueron en representación del FA. Fueron porque les dio la gana. Lo que quisiera saber es si allá andan arrogándose la representación del FA. Eso sí sería grave", insistió el candidato presidencial del Frente Amplio.

En el documento, no solo ratifican ese apoyo, sino que además se comprometen a defender, desde sus curules, en la Asamblea Legislativa de Costa Rica, el proceso de elección de la Constituyente venezolana, bajo el argumento de que en el país suramericano hay "acciones desestabilizadoras impuestas por el imperialismo norteamericano".

En el Congreso costarricense, en cambio, el Frente Amplio se ha negado a votar las mociones de censura a las acciones de Maduro apelando a un principio de "no injerencia" en asuntos de otros países.

Junto con Edgardo Araya, la diputada y presidenta del FA, Patricia Mora, aseguró que Fallas y Ramírez no fueron enviados por la agrupación ni pueden considerarse delegados del partido en Managua.

"Ellos no asisten como delegados del Frente Amplio, sino en su condición de diputados, a una actividad del Foro de São Paulo, del cual el Frente Amplio es integrante", comentó Mora.

Sin embargo, ratificó lo dicho este miércoles por el secretario general, Rodolfo Ulloa, sobre la poca comunicación que hay entre el partido y, sobre todo, Ligia Fallas.

"Juan Reverter (secretario de Relaciones Internacionales) y Ana Laura Román (de la Secretaría de Comunicación) son la delegación del Frente Amplio, son los que me están representando a mí y no mis dos compañeros diputados, hasta ahí quisiera llegar", manifestó la legisladora.

En cuanto a la posibilidad de sancionar, o al menos llamarles la atención a los parlamentarios, Patricia Mora respondió que ellos no firmaron ese documento como representantes del FA, sino "en su condición de diputados".

Nicolás Maduro pretende que, el 30 de julio, se elija una Asamblea Nacional Constituyente con 545 asambleístas, que regirá Venezuela por un tiempo indeterminado como un "suprapoder".

Para la oposición, la Constituyente es un "fraude" con el que el presidente terminaría de instaurar una dictadura comunista, pasándole por encima al parlamento de mayoría opositora, al que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) le eliminó las facultades.

A Maduro lo acusan de dominar no solo el TSJ, sino también el Consejo Nacional Electoral (CNE). La fiscala general, Luisa Ortega, denunció una ruptura del orden constitucional, declaración que le valió un proceso de destitución por incapacidad mental.

El domingo pasado, en una consulta simbólica, 7,6 millones de venezolanos votaron contra el proceso. En medio de la escasez de alimentos y medicinas, así como de una descontrolada inflación, Venezuela lleva casi cuatro meses de protestas, con un saldo de 96 muertos.

Además del apoyo a Maduro y el compromiso para defender esas propuestas desde sus curules, Fallas y Ramírez también manifestaron su rechazo a la condena de nueve años y medio de cárcel impuesta al expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, por corrupción y lavado de dinero, al ser hallado culpable de recibir un apartamento tríplex en el balneario de Guarujá (São Paulo), ofrecido por la constructora OAS, a cambio de su influencia para obtener contratos en Petrobras.

El exmandatario, que aspira a postularse de nuevo en las elecciones del 2018, no fue enviado a prisión de inmediato, sino que podrá apelar el fallo en libertad.