Alrededor de 100 fieles católicos lo acompañaron en caminata a Santuario

Por: Hugo Solano 15 septiembre, 2013

El arzobispo de San José, monseñor José Rafael Quirós, hizo un llamado a la solidaridad y a la paz durante la peregrinación que encabezó ayer al Santuario del Santo Cristo de Esquipulas, en Alajuelita, donde consagró su apostolado a la Virgen María.

Acompañado de un centenar de fieles católicos, Quirós caminó desde la parroquia Sagrado Corazón de Jesús, en Hatillo centro, hasta Alajuelita, en una travesía que se inició a las 9:40 a.m. y finalizó a las 11 a.m., previo a la santa misa.

Varios sacerdotes lo acompañaron en su primera peregrinación, tras asumir las riendas de la Arquidiócesis de San José, el pasado 29 de agosto.

Según el jerarca católico, la caminata tenía como propósito poner a los pies de María todas sus intenciones, informó un comunicado de la Arquidiócesis de San José.

En el templo de Alajuelita, el arzobispo presidió la eucaristía en la cual consagró su ministerio pastoral a la Virgen María.

En la misa de la exaltación de la Santa Cruz, Quirós dijo durante la homilía que en la cruz de Cristo deben sanarse todas las situaciones dolorosas que afrontan muchas familias, como la falta de alimento y el desempleo.

Fue ahí, en el púlpito, donde hizo un llamado a la solidaridad y a la entrega a los demás: "Al compromiso para no pasar de lejos de las situaciones dolorosas de nuestros hermanos”.

Pastor. El prelado se mostró contento de ver a jóvenes y niños caminando a su lado, y expresó que su presencia llena a la Iglesia de esperanza.

“Es una Iglesia viva, que camina y se deja guiar por el Espíritu Santo”, dijo.

Finalmente, el obispo clamó para que en Costa Rica prevalezca la paz y la justicia: “Que la auténtica independencia la vivamos desde la libertad alcanzada por Cristo en la cruz”.

A las 12:50 p.m., monseñor Quirós, junto a otros clérigos, realizó la oración de consagración ante la imagen de Nuestra Señora de Los Dolores.

“¡Oh madre dolorosa, pongo a tus pies mi episcopado!”, ofreció el arzobispo, quien rogó por todos los laicos comprometidos y por la niñez de Costa Rica.