Por: Ángela Ávalos 22 octubre, 2001

Varias instituciones y los vecinos de Limón están empeñados en contar pronto con un sofisticado sistema de tratamiento de aguas negras, conocido como el emisario submarino.

El Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) prevé tener listo el cartel de licitación pública internacional para finales de este año.

Sin embargo, este proyecto, que tiene casi diez años de estar en gestación, se ha venido atrasando por diversas demoras en el trámite de estudios (impacto ambiental y factibilidad) y requisitos en los últimos gobiernos.

Incluso, un crédito concedido por el Banco Interamericano de Desarrollo, por unos $3 millones (unos ¢1.000 millones) vencerá el próximo 8 de diciembre.

Rafael Ángel Villalta, presidente ejecutivo de AyA, aseguró que el titular de Hacienda, Alberto Dent, encabeza las gestiones para lograr una prórroga del préstamo.

Se pretende comenzar la construcción del emisario submarino a principios del 2002.

Con este proyecto se procurará recolectar y tratar las aguas negras de los 90.000 habitantes del cantón central de Limón. Los desechos serían descargados por medio de un ducto que penetra en el mar por poco más de un kilómetro.

Danilo Powell, coordinador del Movimiento Limón en Lucha, dijo que sería muy lamentable perder el dinero del préstamo. Anunció que pronto analizará la situación.

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