Por: Esteban Oviedo, Alexandra Araya M. 26 febrero, 2014
El candidato presidencial Luis Guillermo Solís encontró una forma muy particular de relajarse tras el 2 de febrero: el domingo se fajó en la cocina y luego se dio el taco de “rajar” con la olla de carne que se jaló.
El candidato presidencial Luis Guillermo Solís encontró una forma muy particular de relajarse tras el 2 de febrero: el domingo se fajó en la cocina y luego se dio el taco de “rajar” con la olla de carne que se jaló.

La Alianza Evangélica admitió tener discrepancias con el candidatos del PAC, Luis Guillermo Solís, luego de que la junta directiva de la organización sostuvo una reunión con el aspirante esta tarde, en San José.

Las diferencias versan sobre temas como la fecundación in vitro, a la cual se opone la Alianza, dijo Juan Luis Calvo, presidente del grupo. Tampoco quedaron satisfechos con la explicación de Solís sobre la posición del PAC en torno al aborto.

El candidato declaró que el país debe acatar el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que obliga al país a permitir la reproducción in vitro.

Sobre el aborto, el aspirante presidencial aclaró que el Partido Acción Ciudadana (PAC) no plantea en su propuesta ampliar los casos en que pueda ser practicado, aunque él, a título personal, sí cree que debería permitirse en casos de violaciones. No obstante, insistió en que no pretende imponer al país una posición personal.

Calvo dijo que, pese a las discrepancias, la puerta está abierta para seguir conversando, sin que pretendan tomar una posición en favor de algún candidato.