Legendario entrenador de la desaparecida Yugoslavia

 1 mayo, 2014

BELGRADO. AFP y EFE Vujadin Boskov, legendario futbolista, entrenador y exseleccionador de la desaparecida Yugoslavia, murió el domingo anterior en Novi Sad, a los 83 años, anunció el club Vojvodina.

“Vujadin fue un gran jugador y un entrenador todavía más grande, que modernizó el juego y la manera de concebirlo”, indicó el equipo en su página web.

Boskov, nacido el 16 de mayo de 1931 en Begec, cerca de Novi Sad, pasó la principal parte de su carrera como jugador en el Vojvodina, de 1946 a 1960. También defendió los colores de la Sampdoria italiana y del Young Boys suizo.

Pero fue en el cargo de entrenador como adquirió una gran popularidad internacional.

Hizo campeón de Liga al Real Madrid español en la 1979–1980. En 1981 perdió con el equipo merengue la final de la Copa de Europa ante el Liverpool (1–0) en París.

Además, hizo campeón nacional a la Sampdoria italiana y también perdió con ella una final de la máxima competición europea, en su caso en 1992 ante el Barcelona (1–0) en Londres. Con la “Samp” fue además campeón de la Recopa de Europa en 1990.

Fue seleccionador de Yugoslavia en cuatro ocasiones y clasificó al equipo para la Eurocopa–2000.

Boskov fue incinerado el martes en su localidad natal, Begec.

Algunos aficionados recuerdan una frase suya, “Fútbol es fútbol”, como símbolo de respuesta tópica y vacía. La pronunció en sus primeros meses en España a finales de los setenta, en varias ocasiones, cuando apenas hablaba español y tenía dificultades para expresarse ante los periodistas.

Otras frases llamativas como “punto es punto”; penalti es cuando el árbitro pita”; “ganar es mejor que empatar y empatar es mejor que perder”; o “el fútbol es imprevisible porque todos partidos empiezan cero a cero”, son ejemplos de una simplicidad genial que definieron su personalidad.

A su edad participaba en las redes sociales. Tenía una cuenta en Twitter.