5 junio, 2014

Kiev

Los guardias fronterizos del este de Ucrania, blanco de ataques de separatistas prorrusos, anunciaron este jueves haber abandonado tres puestos en la frontera con Rusia y reclamaron refuerzos del ejército.

Situados en la región de Lugansk, estos puestos fronterizos, Chervonopartyzansk, Doljanski y Chervona Mogyla, sufrieron asaltos de los separatistas prorrusos el miércoles por la noche, afirmaron los guardias fronterizos en un comunicado.

"Tras los tiroteos, dadas las amenazas (que pesan) sobre la gente que cruza la frontera, los civiles y guardias fronterizos han sido evacuados de estos pasos fronterizos. Han sido cerrados temporalmente y así se le ha notificado oficialmente a Rusia", añadieron.

Soldados ucranianos viajan desde la ciuidad de Izyum a Slaviansk.
Soldados ucranianos viajan desde la ciuidad de Izyum a Slaviansk.

Los guardias fronterizos suelen ser blanco de los separatistas que han proclamado una "república popular" en las regiones de Lugansk y Donetsk. Han tenido que evacuar su sede regional en Lugansk tras haber sufrido el lunes un asalto de rebeldes armados.

Los países occidentales afirman que por esta frontera entran combatientes y armas desde Rusia, sobre todo del Cáucaso. Los separatistas reconocen contar con el apoyo de chechenos.

En su comunicado, los guardias fronterizos informaron de la "concentración de un gran número de terroristas" en la zona fronteriza, "de amenazas contra sus familias", "de disparos permanentes" contra ellos. "El control de la frontera se ha convertido en algo muy difícil en algunos lugares", añadieron.

También dijeron haber pedido al consejo de ministros el cierre "de una serie de pasos fronterizos" y el envío de tropas del ejército y de la guardia nacional "para defender la frontera".