Líderes europeos buscan en una cumbre respuesta a la crisis migratoria

 3 febrero
Migrantes y refugiados esperan la ayuda de los miembros de la ONG española Proactiva Brazos Abiertos en un bote abarrotado en el Mediterráneo, a unos 30 kilómetros al norte de Libia.
Migrantes y refugiados esperan la ayuda de los miembros de la ONG española Proactiva Brazos Abiertos en un bote abarrotado en el Mediterráneo, a unos 30 kilómetros al norte de Libia.

Roma

Dos barcos rescataron este viernes a más de un millar de migrantes frente a las costas de Libia, una "pesadilla", denunciaron las organizaciones humanitarias el mismo día en que se celebraba en Malta una cumbre europea sobre la migración ilegal por el Mediterráneo .

Las operaciones de socorro en el Mediterráneo no cesan y tras el rescate de más de 1.750 migrantes entre miércoles y jueves, la guardia costera italiana informó que hay en curso "varias operaciones" más en la zona.

Dos barcos, el Aquarius, de SOS Mediterráneo, y Médicos Sin Fronteras (MSF) y el Golfo Azzurro de Proactiva Brazos Abiertos rescataron a más de mil personas solo en la mañana del viernes.

"Se está viviendo una pesadilla absoluta en este momento. La situación supera nuestras capacidades, hemos socorrido a cinco embarcaciones y hay todavía tres que están esperando", escribió en un tuit Ed Taylor, uno de los responsables de la operación en el Aquarius.

"No hay suficientes barcos de rescate en la zona (...). Hemos pedido ayuda, pero ninguno puede", agregó.

"Hay quemados por el combustible, heridos, bebés ... Un día difícil", comentó por su parte Proactiva en un tuit.

Migrantes subsaharianos descansan en un barco luego de que fueron rescatados por una ONG española de un bote que navegaba sin control por el Mediterráneo, a 30 kilómetros al norte de Libia.
Migrantes subsaharianos descansan en un barco luego de que fueron rescatados por una ONG española de un bote que navegaba sin control por el Mediterráneo, a 30 kilómetros al norte de Libia.

Dos importantes buques de rescate, el Diciotti de la guardia costera italiana y el noruego Siem Pilot del dispositivo europeo Frontex, se encontraban ocupados en el desembarco de los migrantes salvados el miércoles y jueves.

Buscando respuestas. Paralelamente, en Malta, los líderes europeos se reunieron en busca de una respuesta conjunta a la crisis de la migración, un fenómeno que divide al viejo continente.

Un día antes del inicio de la cumbre, Italia y Libia firmaron un acuerdo con el objetivo de cerrar la principal ruta de llegada de inmigrantes ilegales a Europa a través del Mediterráneo .

El primer ministro italiano, Paolo Gentiloni, y su homólogo libio, Fayez al Sarraj, acordaron fortalecer la lucha contra la tráfico de seres humanos.

Italia se comprometió a proporcionar recursos financieros, materiales y equipos de salud a cambio del control migratorio y de la creación de controvertidos campos de detención.

Italia otorgará también "soporte técnico y tecnológico" a la Guardia Costera libia y al ministerio del Interior libio encargado de frenar las salidas.

La idea de crear campos de detención en ese país no es nueva: en 2008 ya figuraban en un acuerdo pactado entre el entonces primer ministro italiano Silvio Berlusconi y el líder libio fallecido Muamar Gadafi.

Migrantes y refugiados reciben asistencia de la ONG española Proactiva Brazos Abiertos, en un bote de madera abarrotado que navegaba sin control por el Mediterráneo, a unos 30 kilómetros al norte de la costa libia.
Migrantes y refugiados reciben asistencia de la ONG española Proactiva Brazos Abiertos, en un bote de madera abarrotado que navegaba sin control por el Mediterráneo, a unos 30 kilómetros al norte de la costa libia.

La idea de bloquear a los migrantes africanos en Libia, país que atraviesa además una crisis política sin precedentes, no parece una solución, señalan las organizaciones humanitarias, ya que muchos de ellos han denunciado abusos y torturas en los llamados centros de acogida.

"Los libios nos disparaban como si fuéramos perros", contó el joven Boubacar, nacido en Guinea, según relató el portavoz de SOS Mediterráneo.

Unos 7.000 inmigrantes llegaron a las costas italianas desde el comienzo del año, mientras que unos 227 murieron o desaparecieron ahogados en el mes de enero frente a las costas de Libia, según cifras de la ONU.