10 marzo, 2015

Ciudad del Vaticano. AFP. El Vaticano anunció ayer que es objeto de chantaje por parte de un extorsionista que exige dinero a cambio de la devolución de dos cartas del genio del Renacimiento , Miguel Ángel, robadas de sus archivos hace 20 años.

El cardenal Angelo Comastri, arzobispo de la basílica de San Pedro, responsable del mayor templo de la cristiandad, recibió una propuesta en la que le solicitan dinero a cambio de los dos documentos históricos, uno de ellos escrito de puño y letra por Miguel Ángel , informó, en un comunicado, la sala de prensa del Vaticano.

“Naturalmente el cardenal rechazó la propuesta, ya que se trata de documentos robados”, recalcó en la nota el vocero del Vaticano, Federico Lombardi.

Los documentos históricos desaparecieron de la llamada Fábrica de San Pedro, la entidad que se ocupa de todo lo que concierne a la conservación y el decoro del templo.

En 1997, la encargada del archivo, Teresa Todara, denunció la desaparición de dos documentos al cardenal encargado entonces de la basílica, Virgilio Noé, quien informó del hecho a la Policía italiana.

Desde entonces la noticia no había trascendido y solo salió a la luz ayer con la declaración de Lombardi.

La Fábrica de San Pedro, un archivo particular que se encuentra dentro de la basílica, contiene numerosos documentos valiosos sobre la historia del edificio, construido sobre una antigua basílica romana.

La actual basílica empezó a construirse en 1506 por orden del papa Julio II y finalizó casi 100 años después, en 1626. En ella trabajaron algunos de los arquitectos más renombrados de la historia, como Donato Bramante, Miguel Ángel y Bernini.

El Papa habría autorizado indagar sobre las cartas robadas. | AP
El Papa habría autorizado indagar sobre las cartas robadas. | AP

Entre los documentos que conserva el archivo, figuran dibujos, planos, enormes maquetas, cartas, recibos, mensajes firmados por ellos y considerados piezas clave de la historia del arte y la arquitectura.

La cúpula se terminó de construir 24 años después de la muerte del Miguel Ángel, en 1564, conocido por ser un artista sumamente minucioso.

Según el diario Il Messaggero , el papa Francisco autorizó la apertura de una investigación interna con el fin de recuperar las piezas robadas.

De acuerdo con el diario, un exfuncionario del Vaticano ofreció al cardenal Comastri servir de intermediario con un anticuario para localizar los documentos por un precio de entre 100.000 euros y 200.000 euros.

Una información confirmada indirectamente por el portavoz del Vaticano, quien recalcó que el purpurado “naturalmente se negó” a pagar por algo robado.

Todo parece indicar que el ladrón de esa joya de arte probablemente era una persona interna, que podía entrar y salir del museo libremente, el cual solo se puede visitar con una cita especial y acompañado.

Si bien el Vaticano minimiza el asunto, fuentes internas sostienen que una de las cartas robadas es particularmente valiosa porque fue escrita de propio puño y letra de Miguel Ángel.

Un documento único ya que el maestro de la pintura, autor entre otras de los frescos de la Capilla Sixtina, firmaba también las cartas de sus colaboradores.

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