22 noviembre, 2015
Un policía forense trabaja en la escena del Café Comptoir Voltaire.
Un policía forense trabaja en la escena del Café Comptoir Voltaire.

París

Uno de los clientes que se encontraban en el restaurante Comptoir Voltaire de París atacado el pasado día 13 intentó reanimar sin saberlo al terrorista suicida, el único que murió en esa operación.

David, enfermero de profesión, fue la primera persona en acudir a reanimarlo y relata en una entrevista difundida hoy por la cadena "BFM TV" que, al verlo herido, lo colocó en el suelo y se dispuso a hacerle un masaje cardíaco.

"No le vi nada especial, solo estaba inconsciente", dijo ese hombre, que se percató posteriormente de que tenía un gran agujero en el costado y que, al romper su camiseta, vio "algunos cables".

En el suelo, añadió, había sangre "y pernos": "Ahí es cuando lo entendí de inmediato. Me dije 'ha sido una explosión y es un suicida".

En ese momento llegaron los servicios de emergencias, que evacuaron a todos los clientes, entre los cuales hubo 15 heridos pero ningún muerto.

David recordó la suerte que tuvo de que la bomba no explotara como debía porque el daño habría sido mayor y dijo no haber sido consciente hasta el domingo del peligro que corrió al mover su cuerpo e intentar reanimarle.

El yihadista fue identificado como Brahim Abdeslam, que alquiló en Bélgica el coche en el que se movió su comando, y que es hermano de Salah, que se encuentra en busca y captura y fue el presunto cerebro de los atentados, en los que hubo 130 muertos.