2 marzo, 2015
El edificio de un aeropuerto de la ciudad de Donetsk, este de Ucrania, muestra todo el poder destructivo d elos bombardeos.
El edificio de un aeropuerto de la ciudad de Donetsk, este de Ucrania, muestra todo el poder destructivo d elos bombardeos.

Kiev

Petro Poroshenko, presidente ucraniano, firmó este lunes un decreto que abre camino a una petición formal de que se establezca una misión de paz internacional en las regiones del este del país, donde las fuerzas del gobierno luchan con separatistas respaldados por Rusia.

La solicitud de un contingente de fuerzas de paz se presentará ante Naciones Unidas y la Unión Europea, señaló la oficina del presidente, Petro Poroshenko. El gabinete no dio detalles concretos sobre la composición o los plazos de la misión, pero Rusia se opone rotundamente a la idea.

En los últimos días, los combates en el este de Ucrania han remitido de forma sustancial conforme se va cumpliendo el acuerdo de alto el fuego firmado el mes pasado, pero ambas partes han denunciado violaciones esporádicas de la tregua.

Un soldado ucraniano murió y otros cuatro murieron el domingo, indicó el lunes el coronel Andriy Lysenko, portavoz militar del gobierno, sin detallar las circunstancias de las bajas.

La oficina de derechos humanos de la ONU elevó el lunes su estimación de muertos en el conflicto, señalando que más de 6.000 personas murieron desde que comenzaron las hostilidades en abril.

Según los términos del acuerdo de alto el fuego, ambas partes deben retirar el armamento pesado a distancias de entre 50 kilómetros y 140 kilómetros del frente. Ese repliegue comenzó la semana pasada, aunque el progreso ha sido incierto.

El portavoz militar separatista Eduard Basurin dijo el domingo que los rebeldes han retirado todas sus armas pesadas como indica el acuerdo de paz. Esa afirmación aún no fue confirmada por la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, que supervisa el proceso de retirada.

Lysenko acusó a los separatistas te hacer una retirada teatral sólo para volver a colocar las armas en el frente por la noche. El portavoz afirmó que las tropas ucranianas sólo continuarían retirando sus armas si la situación no empeora.

“Pero es demasiado pronto para hablar de esto, ya que todos los días vemos violaciones del alto el fuego, incluyendo el uso de armas pesadas que los milicianos deberían haber retirado”, dijo.

El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, se reunió el lunes con su homólogo ruso en Ginebra en lo que parecieron ser conversaciones poco amistosas, en medio de las constantes tensiones por Ucrania. Ninguno de los dos sonrió o habló demasiado al estrecharse la mano antes de su reunión que se produjo menos de una semana después de que Kerry dijera al Congreso que las autoridades rusas le habían mentido en la cara sobre el papel de Moscú en Ucrania.

Ese comentario provocó una agria respuesta del Ministerio ruso de Exteriores. Las autoridades estadounidenses señalaron que Kerry no había acusado concretamente al canciller ruso, Sergey Lavrov, de haberle mentido.

Aunque Rusia niega que sus tropas estén luchando en Ucrania, Naciones Unidas citó informes que indican un tránsito continuado de armamento pesado y combatientes extranjeros desde Rusia.

Ucrania reforzó sus preparativos bélicos desde que comenzó el conflicto en el este del país, y ha realizado varias oleadas de movilizaciones militares parciales.

El lunes, Poroshenko presentó una propuesta de ley al Parlamento que impulsaría el tamaño de las fuerzas armadas del país a 250.000 hombres.

La agencia de noticias Interfax-Ukraine citó al primer ministro, Arseniy Yatsenyuk, diciendo la semana pasada que ese aumento supondría reclutar a 68.000 soldados más.