18 julio, 2015
Habitantes de un suburbio de Roma y militantes de partidos de extrema derecha protestan ante la llegada de un bus con inmigrantes. | AP
Habitantes de un suburbio de Roma y militantes de partidos de extrema derecha protestan ante la llegada de un bus con inmigrantes. | AP

Roma AFP Manifestaciones de protesta y enfrentamientos con la Policía por la presencia de inmigrantes ilegales, se registraron este viernes en Roma y Treviso (norte).

En Roma, en la zona de Casale San Basilio, al norte de la capital, cuatro agentes resultaron heridos, según el diario La Repubblica .

Las hostilidades empezaron por el traslado de un grupo de unos veinte inmigrantes a una escuela local, lo que generó protestas por parte de los residentes del barrio, apoyados por militantes de extrema derecha del movimiento Casa Pound.

“No los queremos”, “tememos por nuestras mujeres”, gritaban los manifestantes, mientras un grupo de mujeres ocupó en fila india la carretera para impedir el paso del bus que llevaba a los inmigrantes.

La Prefectura romana denunció a los grupos neofascistas por fomentar el clima de rechazo y odio contra los inmigrantes que huyen de África y Oriente Medio por la crisis política, social y económica.

En Quinto, en la región Véneto, al norte, la llegada de 101 inmigrantes, que debían ser alojados en apartamentos, desencadenó la rabia de los habitantes que quemaron las camas, cobijas y sábanas dispuestas para ellos.

Según el gobernador del Véneto, Luca Zaia, del partido contra la inmigración Liga Norte, “la región se está africanizando. No se pueden instalar campos para refugiados al lado de barrios con niños”, lamentó.

Mientras Gobiernos e instituciones buscan la receta que ponga fin a las muertes en el Mediterráneo, el flujo de inmigrantes hacia Italia se mantiene.

Italia aloja desde el inicio del año a unos 80.000 inmigrantes, la mayoría provenientes de Eritrea y Siria, país devastado desde 2011 por la guerra.

Los dramas y los naufragios del mes de abril condujeron a los dirigentes de la Unión Europea a acelerar las operaciones de búsqueda y rescate en el Mediterráneo, con un descenso a 68 muertes en mayo y a 12 en junio.

Italia, que vio llegar a sus costas el año pasado a 170.000 migrantes, no logra hacer frente a esta situación.

El ministerio del Interior decidió repartir a los inmigrantes por regiones, lo que genera malestar, sobre todo entre los habitantes del norte de la península y de los barrios periféricos que se quejan de la falta de servicios para ellos y no están dispuestos a ayudar a extranjeros y refugiados.

Lombardía, la región más próspera de Italia, aloja al 9% de los inmigrantes, Véneto recibe al 4% y Liguria tiene al 2%.

Sicilia, que está entre las más pobres, el 22%, según datos divulgados en junio.