30 agosto, 2014

Londres. AFP. Lanzamientos de huevos, agresividad al volante contra el líder separatista, insultos en antena de la BBC... la campaña del referendo de independencia se envenena y ayer se multiplicaron las voces pidiendo calma.

El primer ministro británico, David Cameron, criticó el ataque con huevos contra el diputado laborista Jim Murphy, quien hace campaña en solitario a favor de la permanencia de Escocia en el Reino Unido, hablando en plazas y calles.

“El debate es enérgico, con mucho intercambio de argumentos; no tengo nada contra el acoso en pequeñas dosis, pero el lanzamiento de proyectiles no forma verdaderamente parte del proceso democrático”, dijo Cameron.

Cameron, quien estaba en Escocia para apoyar el “no” en el referendo del 18 de setiembre , comentó la denuncia de la campaña del “sí” sobre los empresarios opuestos a la independencia que dijeron no haber querido hacer pública su posición por miedo a represalias.

Partidarios del “sí” a la independencia de Escocia protestan contra la presencia del primer ministro, David Cameron, en Glasgow. | AFP
Partidarios del “sí” a la independencia de Escocia protestan contra la presencia del primer ministro, David Cameron, en Glasgow. | AFP

“Estas prácticas serían deplorables, si son ciertas”, declaró.

Por su parte, el líder independentista y jefe del gobierno regional, Alex Salmond, condenó también la agresión del diputado laborista. “La gente no debería tirar huevos a otras personas. Punto”.

Salmond reveló haber sido también víctima de un episodio desagradable cuando un conductor que esgrimía una pancarta con el “no” acosó peligrosamente su coche. Sin embargo, “no hice un drama con ello”, expresó.

El jueves, un alto dirigente laborista de origen escocés, Douglas Alexander, fue tratado de “jodido mentiroso” en vivo en un programa de radio de BBC Scotland.

“En las redes sociales me han tildado de colaboracionista, Judas y basura”, lamentó.