2 julio, 2015

Moscú. AFP. Rusia confirmó el miércoles el cese inmediato de sus entregas de gas a Ucrania, al día siguiente del fracaso de las negociaciones, en una nueva fase de la guerra energética que libran ambos países y seguida con preocupación por la UE.

Esta decisión se produce tras el fracaso de la reunión tripartita entre rusos, ucranianos y europeos, que terminó el martes en Viena sin acuerdo sobre los precios del gas.

El gigante ruso Gazprom confirmó el cese de su suministro de gas a Ucrania, tras el anuncio de Kiev, el martes, de la suspensión de todas sus compras de gas a Rusia como consecuencia del fracaso de estas negociaciones sobre los precios.

“Ucrania no ha pagado por el suministro de gas para julio. A partir de las diez de la mañana del 1.° de julio, el suministro de gas de Gazprom a Ucrania se corta. Gazprom no entregará más gas a Ucrania –sea cual fuere su precio– sin prepago” declaró el presidente de Gazprom, Alexéi Miller.

Europa a salvo. Este corte no debería amenazar las entregas de gas ruso a la Unión Europea. Un 15% del consumo de gas de países europeos transita por territorio ucraniano. La compañía pública ucraniana Naftogaz prometió el martes que seguiría garantizando el tránsito del gas ruso hacia clientes europeos.

“Las entregas de gas para las necesidades de Ucrania, ese es un tipo de acuerdo. El tránsito de gas hacia Europa, es otro tipo de acuerdo. La situación actual no afectará de ninguna manera el tránsito hacia Europa”, confirmó un portavoz del operador ucraniano Ukrtransgaz.

Gazprom y Naftogaz están enfrentados desde la llegada a Kiev de un gobierno prooccidental a principios del 2014, y en un contexto de tensiones con Moscú por el conflicto en el este ucraniano, controlado por separatistas prorrusos.

Rusia había concedido a las anteriores autoridades ucranianas afines a Moscú –expulsadas del poder a principios del año anterior– reducciones sobre el precio del gas, que fueron anuladas a la llegada de un gobierno prooccidental.

Ello provocó un fuerte aumento de las tarifas que Ucrania se negó a pagar.

Un representante de la Comisión Europea que participó en las negociaciones reconoció por su lado que las posiciones de los dos países están “aún muy alejadas”, pero prometió hacer nuevas propuestas para reactivar las conversaciones.

Bruselas desearía que las negociaciones permitan un acuerdo “que cubra al menos el período de invierno (boreal) hasta fines de marzo", según una fuente europea.

En las precedentes “guerras del gas” entre Moscú y Kiev en 2006 y 2009, Rusia acusó a Ucrania de extraer de los gasoductos que atravesaban su territorio gas que estaba destinado a los europeos.

Ucrania, muy dependiente de su vecino ruso en lo referente a su suministro energético, cuenta cada vez más con las entregas de gas proporcionados vía Europa central, procedentes de Noruega.

Gazprom considera que estas entregas son a menudo ilegales porque pueden ser de gas que originalmente procede de Rusia, y que es luego revendido a Ucrania por otros países europeos.