8 mayo, 2014

Moscú

El presidente ruso, Vladimir Putin, suavizó su tono sobre Ucrania, al pedir un aplazamiento del referéndum separatista prorruso, pero este gesto no significa que haya renunciado a sus objetivos, apuntaban este jueves la prensa moscovita y varios analistas.

"La tercera guerra mundial deberá esperar", titulaba el diario moscovita Moskovski Komsomolets al día después de las declaraciones inesperadas del presidente ruso, quien pidió a los separatistas del este de Ucrania un aplazamiento del referéndum previsto este domingo y abrió la puerta al reconocimiento de la elección presidencial anticipada al 25 de mayo.

Las autoridades de Kiev calificaron de "broma" estas declaraciones, mientras que los europeos se felicitaron por este nuevo rumbo, si bien le pidieron actos y no palabras.

Los prorrusos desoyeron, sin embargo, la propuesta de Putin y mantienen la convocatoria de este referéndum. El Kremlin tomó nota, pero sin reaccionar por el momento.

"El hecho de que los separatistas no quieran aplazar el referéndum es útil, ya que muestra que no son marionetas. Puede que el Kremlin esperara precisamente esta reacción", estimó Nikolai Petrov, de la Escuela Superior de Economía de Moscú.

Este experto no descarta que Moscú y los occidentales cerraran un esbozo de acuerdo para repartirse las zonas de influencia entre el este y el oeste de Ucrania, mediante una estructura de tipo federal.

No obstante, por el momento, el anuncio del Kremlin permite a Putin "mostrarse prácticamente como un hombre de paz", apuntó.

El especialista sobre Rusia en la Universidad de Innsbruck, Gerhard Mangott, se pregunta igualmente sobre el alcance de este giro del presidente ruso.

"O bien tiene una influencia limitada sobre los separatistas, o bien solo actúa", declaró.

"Es una maniobra táctica. Rusia finalmente se dio cuenta que no contaba con tantos apoyos en el este de Ucrania", estimó por su parte Joerg Froebig, de la German Mashall Fund en Berlín.

Para Alexei Makarkin, del Centro de Tecnología Política de Moscú, Rusia arriesgaba mucho con el apoyo a un referéndum, en el que gran parte de la población del este de Ucrania no habría podido participar.

Según este experto, la posición del Kremlin muestra que las negociaciones con los occidentales están en marcha y que Rusia no tiene intención de incorporar a su territorio las regiones del este y del sur de Ucrania.

"Sería un conflicto más con la comunidad internacional y una pesada obligación" a causa de las sanciones, estimó.

Maria Lipman, de la delegación moscovita del Centro Carnegie, estimó también que Rusia "intenta evitar sanciones serias y ganar tiempo, ya que Europa tampoco tiene muchas ganas de aplicarlas".

En su edición del jueves, el diario económico ruso Kommersant apuntaba que "las propuestas de Putin privan a los partidarios de la línea dura contra Moscú del pretexto formal de lanzar un tercer tramo de sanciones económicas".

Sin embargo, Lipman mantiene que es imposible predecir que pasará. "Putin mantiene a todo el mundo en la tensión y la incertidumbre", añadió.

Putin aseguró el miércoles que Rusia había retirado sus tropas de la frontera ucraniana, si bien supervisó este jueves desde Moscú amplios ejercicios militares, entre ellos el lanzamiento de misiles intercontinentales, la víspera de un gran desfile militar para conmemorar la victoria rusa contra los nazis.

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