16 marzo
La primera ministra británica, Theresa May pidió tiempo para concretar, en los próximos dos años, la salida del Reino Unido de la Unión Europea.
La primera ministra británica, Theresa May pidió tiempo para concretar, en los próximos dos años, la salida del Reino Unido de la Unión Europea.

Londres

La primera ministra británica, Theresa May, rechazó el jueves el llamamiento de la ministra principal de Escocia a un referendo sobre la independencia de ese territorio antes de que Gran Bretaña abandone la Unión Europea.

May dijo que "no es el momento" de reabrir el debate sobre la independencia de Escocia, aunque no descartó una consulta para el futuro. Londres debe iniciar el proceso de salida de la UE, que durará dos años, a fin de mes.

En una votación el 23 de junio del 2016, el Reino Unido —integrado por Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte— votó por abandonar la UE, pero los escoceses votaron por 62% a 38% para permanecer en el bloque.

La jefa de Gobierno escocesa, Nicola Sturgeon, anunció días atrás que convocará a un referendo sobre la independencia entre fines del 2018 y mediados de 2019, para que los votantes decidan si se van de la UE con el resto del Reino Unido o se quedan solos dentro del bloque. Para que la consulta sea vinculante, el Gobierno británico debe aprobarlo y según May, "no es el momento".

"Debemos concentrar toda nuestra energía en las negociaciones con la Unión Europea", dijo May y añadió que un referendo en medio de las conversaciones de salida "nos dificultará el obtener un acuerdo justo para Escocia y un acuerdo justo para el Reino Unido".

El proyecto de ley que autoriza a Gran Bretaña a iniciar su salida de la Unión Europea fue sancionado el jueves por la reina de Inglaterra. El texto, convertido en ley tras la firma, capacita a May, para iniciar el proceso. La reina Isabel II firmó la ley sobre notificación de salida de la UE, afirmó el presidente de la Cámara de los Comunes, John Bercow.

El Parlamento aprobó la iniciativa el lunes, pero necesitaba la firma de la monarca para convertirse en ley. Este paso es una mera formalidad ya que ningún rey se ha negado a refrendar una ley británica en más de 300 años.

May puede invocar ahora el artículo 50 del Tratado de Lisboa para iniciar los dos años de conversaciones de salida. La dirigente informó de que lo hará antes el 31 de marzo y apuntó que es un "momento decisivo" para el país. Su oficina afirmó que la notificación a las autoridades comunitarias se produciría en la última semana del mes.

Según el tratado de la Unión Europea, Gran Bretaña dejará de pertenecer al bloque dos años después de que May active el protocolo. El Gobierno británico espera tener cerrados nuevos acuerdos comerciales con el bloque par entonces.

Los negociadores comunitarios, por su parte, advirtieron que los dos años podrían emplearse en fijar los términos de la separación y que habría que aguardar más tiempo para ver la nueva relación entre las partes.